De nuevo, el porcentaje de riesgo a la hora de abrir una operación marca la diferencia

El trader tiene que intentar obtener, por todos los medios, una visión general de los mercados, una visión independiente e inalterable.

Una vez percibe la oportunidad tiene que ir a por ella siendo consciente de que lo más probable es que yerre en ello en más de una ocasión.

No es nada fácil acertar a la primera. Sí debe ser una prioridad para los que arriesgan más de lo que deben, más de lo que su cuenta puede soportar, pero no para los que hacen la correcta gestión del capital.

Hay muchos motivos del por qué no acertamos a la primera, motivos que escapan a nuestro entendimiento: precipitación, ganas de estar dentro del mercado, hacerle caso a los demás, etc…

Y el caso es que muchas veces el trader acierta en su cábala sólo que ha entrado anteriormente, como dije antes, con más capital del debido, por lo que se queda sin dinero para abordar una nueva operación o también tiene miedo a hacerlo porque el varapalo ha sido tan grande que no se atreve.

Por lo tanto, fallarás varias veces a la hora de entrar aunque a la larga estés en lo cierto (recordemos a Kostolany: 2+2 = 5-1 por eso tienes que arriesgar muy poco de cada vez hasta “agarrar” tendencia.

Ya luego tendrás tiempo de poner toda la carne en el asador.