¿De donde viene la frase 2+2 = 5 -1?

Por supuesto que del maestro Kostolany, ¿pero, qué significa aplicándola al trading?

Unos de los mayores males del trader es la sobreoperación. No es capaz de estar frente a la plataforma sin darle al dedo. No soporta estar fuera de mercado. Y hablando de grandes nombres, estamos con Warrent Buffet que nos recuerda una de sus frases: “El inversor tiene una ventaja sobre el mercado, la posibilidad de decirle NO”. 

Así que, queda claro que no es bueno estar siempre en el mercado. Más bien hay que esperar la oportunidad, como lo hace un francotirador, y una vez que se pone a tiro atacarla y desaparecer. Y así hasta la próxima.

Según vas cogiendo experiencia en el mercado se va desarrollando cada vez más el sentido de la intuición. Esa intuición nos permite ir reconociendo cada vez mejor los puntos de entrada y de salida de una posición en un gráfico.

Pero una vez vista la oportunidad, la impaciencia por entrar se torna insalvable. Es muy difícil esperar la confirmación de la señal, quizá porque queremos ganarle hasta el último euro al mercado. Y es esa impaciencia la que nos hace entrar antes de tiempo, que nos salte el stop y que de nuevo estemos fuera de mercado pero con algo menos de capital en cuenta.

El timing de mercado (el poder de saber entrar y salir en el momento justo) no es para muchos, diría que para nadie, pero está claro que, como en todo, habrá quién lo haga mejor y peor.

Pues en esta fiebre de entrar seguido en el mercado, porque hemos vislumbrado ya la oportunidad, se nos pasa un tiempo en que ya hemos echo varias operaciones pero la ocasión se hace esperar. No da arrancado por donde pensamos que va a ir.

Y es cuando ya estamos cansados de entrar y entrar sin beneficio a cambio, cuando, justo en la ocasión que no entramos, de repente, la cotización avanza sin parar por donde habíamos supuesto desde un principio.

Y es que, como he dicho, el timing de mercado es muy difícil. Tener la paciencia y experiencia para saber cuando “va la buena”, es vital para eliminar muchas de nuestras operaciones con pérdidas y que la diferencia entre estas y las ganancias salga positiva.

Como he dicho, hay que saber esperar el momento idóneo. Aunque más que saber esperar, se trata de practicar y practicar en real, acumular horas y horas para que todo se vaya dando naturalmente, y ahora si, cuando has calibrado ya tu intuición, logres entrar en el momento justo.

Y de nuevo recordar a Kostolany con su 2+2 = 5-1 , vamos, que lo que has intuido va a darse con certeza, sólo que va a ocurrir un poco más tarde, se va a tomar primero un pequeño rodeo.