Construyendo un sistema de trading

La mayoría de los traders que se quedan por el camino son principalmente aquellos que:

– no gestionan bien el dinero de su cuenta

– no tienen tiempo suficiente para el aprendizaje que se requiere

– no disponen del dinero necesario para estar varios años aprendiendo sin ganar nada

– los que abandonan por falta de resultados inmediatos.

Hoy quiero hablar de estos últimos porque, junto con los primeros, son sus casos los más abundantes los que más se ven en el día a día de este duro oficio de trader.

Los que no tienen tiempo para aprender pueden tener una excusa porque no son pocos los que tienen que compartir trading y trabajo habitual para, algún día, poder dedicarse a jornada completa a lo que es su pasión.

Los que no tienen dinero para aguantar el aprendizaje, igualmente tienen pretexto ya que si no hay materia prima no hay nada que hacer.

Los que son expulsados del mercado por no gestionar bien su cuenta estos si ya no tienen excusa alguna porque es la primera lección que tienen que aprender para aspirar, algún día, a vivir del trading.

Pero los que menos perdón tienen son aquellos que abandonan por falta de resultados inmediatos. Prácticamente la inmensa mayoría de los proyectos de trader.

De todas maneras, cuidado, no es del todo correcto tampoco culparlos sin más. El trading, ya lo he dicho muchas veces y si no me lo han oído a mí se lo habrán oído a otro y sino es fácil de ver, es pura psicología.
Al final, el llegar a ser o no un trader consistente va a depender única y exclusivamente de la parte psicológica de cada uno.
Y ya no porque el mercado te vapulee continuamente y muestre todas sus artimañas para desmoralizarnos, engañarnos, arrebatarnos nuestro dinero, hundirnos la moral y demás….

… sino porque la primera lucha psicológica (muy dura, repito) va a ser la que emprendamos contra nosotros mismos. Realmente es durísimo enfrentarse a uno mismo. Es cruel y desgasta a más no poder. Durísimo, no me cansaré de repetirlo.

El proceso de selección, el elegir aquello que mejor nos funciona para eliminar todo lo demás es muy pero que muy duro. Verdaderos dolores de cabeza de tanto pensar. Pruebas y más pruebas. Ensayo y error.

Al final, si es que lo hay, el trading se trata de priorizar y seleccionar continuamente.

 

Vamos a ver. Lo que quiero hacer comprender es que es totalmente inocuo comenzar el camino una y otra vez porque nos cansamos de ver que no conseguimos resultados rápidos. Esto último nos lleva a pensar erróneamente que no estamos en el camino correcto y no es así.

Que quede muy claro:

 “Un trabajo de un día acumula la fuerza del trabajo de un día. Un trabajo de un mes acumula la fuerza de un trabajo de un mes y un trabajo de 10 años acumula la potencia de un trabajo de 10 años”

Hay que darle tiempo al proyecto sin andar saltando de rama en rama.

La esencia es esta: construir el sistema desde una base.

Un sistema de trading se compone de unas reglas que regulan la gestión del dinero, otras que regulan la parte psicológica del trader y otras la parte técnica de dicho sistema.

Sean las reglas que sean (dos, tres o seis para cada uno de los apartados) tienen que ser la base sobre la que se construya la montaña que va a constituir nuestro sistema de trading.

El trading es un arte por lo que cabe entender que no hay ni habrá fórmula matemática que valga. Así que, como Tim Harfor nos indica, sólo nos va a valer el ensayo/error para progresar y para ir viendo lo que nos vale y lo que no.

Como he dicho antes, personalmente, es lo más duro que me he encontrado. Y no sólo ver lo que vale y lo que no vale sino, aun encima, adaptarlo a la forma de ser de cada uno porque no nos valen las mismas reglas a todos. No hay unas reglas generalizadas y  comunes para todos y cada uno de los traders.

Que va, el que así lo piense está muy equivocado.

Cada cual tiene que crear sus propias reglas adaptadas a su forma de ser y esto quiere decir que se encuentre a gusto con ellas a la hora de operar. Esto es muy importante: la rutina sólo estará bien engranada cuando todos los puntos estén bien unidos y se haga la repetición todos los días automáticamente.

En ese momento notamos a nivel psicológico que todo fluye, y eso se expresa en nuestro interior como un total estado de calma, de satisfacción, de estar haciendo lo correcto. A esto se le llama proceso de automatización, que como el nombre dice logra hacer que todos los movimientos que hacemos sobre el mercado a la hora de operar se acaben volviendo automáticos (como cuando aprendes a conducir, por ej.).

Tras esto sólo queda ir perfeccionando ese sistema inicial cada vez más y más. El mero proceso de hacerlo todos los días nos hará cada vez más expertos.

Y muy pero que muy importante: Cuando ya has identificado el sistema o reglas que vas a usar para siempre (por decirlo de alguna manera), los cambios introducidos debido a la investigación y observación que vamos haciendo tienen que ser mínimos, de la razón de uno cada vez y dándole un tiempo prudencial para comprobar si es adecuado o no la incorporación de dicho cambio al engranaje total de nuestro sistema.

Así que, cuando tenemos el sistema e identificamos las reglas principales sólo vale ir añadiendo las posibles modificaciones de una en una comprobando los resultados durante un tiempo. Es la única manera de avanzar con paso firme.

Pero si nos precipitamos, si hacemos varios cambios a la vez en el sistema, o lo que es peor aun, comenzamos una y otra vez con unas reglas nuevas desde el principio lo único que lograrás será desesperarte por la falta de resultados.

Ya sabes el refrán: “Vísteme despacio que tengo prisa”. (La paciencia, una de las mejores armas del trader en todos los sentidos y en todos los campos que pueda abarcar la operativa en el trading).

Imagínate que estás construyendo un edificio. Si lo comienzas pero paras en el primer piso para empezar con otro edificio nuevo lo único que conseguirás será tener tantos edificios como empieces pero ninguno acabado.

Pero si te centras en uno sólo podrás lograr construir un  rascacielos.