Cómo fluir con el mercado

Configurar un sistema de trading está muy bien, es necesario y muy entretenido.

Además, obedece a los principios humanos de querer tener todo muy bien atado. De hecho, cuando algo escapa a nuestro control acabamos ofuscándonos.

Y lo peor. Buscamos y buscamos y volvemos a buscar por lo que nunca vemos acabado nuestro trabajo y, en consecuencia, nunca nos atrevemos a empezar a actuar.

Pero el trader debe ser, cuanto antes, consciente de algo que puede que se le esté escapando en su afán de conseguir un sistema de trading de su agrado.

Hay partes que sí pueden ser “atadas”, como por ejemplo la gestión del dinero, pero otras no, como la operativa. Cuanto antes se de cuenta de ello, más avanzará y más beneficios obtendrá del mercado.

Dicho esto, seremos entonces conscientes de que una parte del trading sí puede ser controlada pero otra no.

Aclarado esto pasemos entonces al meollo del artículo:

Seguramente os habreis dado cuenta, y sino lo hareis a partir de ahora, ya que no sólo sucede en el trading sino también en otros campos, que “algo concreto” no funciona para siempre.

Quiero decir que os encontraís con un par de reglas que funcionan durante un tiempo pero luego dejan de hacerlo para ser sustituidas por otras, que a su vez también serán efectivas durante otro período. Así sucesivamente…

El mercado también es cambiante, no se rige siempre por las mismas reglas. Y esta es la manera de fluir con él, adaptándose de igual manera.

Por lo tanto, cuanto veáis que algo os funciona a la hora de operar, no lo cambieis, ni intentéis encontrar algo mejor, porque seguramente no lo obtendréis en ese momento.

Cabe la posibilidad de que querrais modificar lo que tenéis para mejorarlo, pero lo único que conseguiréis será empeorarlo. Recordar que nada es correcto al 100%. Nunca vais a encontrar nada que sea efectivo al 100%, y menos en trading. “Esto” funciona por probabilidades y lo único que encotraréis serán esas dos o tres reglas que las pondrán a vuestro favor, pero sólo durante un tiempo. Y debeís aprovecharlo sin hacer nada más.

Cuando llegue el momento sabréis cuales son las nuevas normas.

Se trata de trabajar con lo etéreo en vez de con lo concreto. Sí, algo bastante complicado de manejar, pero es lo más efectivo. Si no eres flexible y no estás de acuerdo con modificar tus reglas cuando es conveniente, el trading se te dará bastante mal.