Colocando el StopLoss

Uno de los momentos que entraña más dificultad para un trader surge a la hora de colocar el StopLoss.

Al principio la tendencia natural es la de ponerlo lo más próximo posible al precio de entrada, puesto que así la pérdida será menor. La consecuencia de este procedimiento es un barrido del stop en casi la totalidad de las ocasiones.

 

Hace falta mucha, mucha experiencia para colocar un StopLoss tan próximo y salir indemne de ello.

Aun encima, ese contante cierre de posiciones por el salto del stop una y otra vez provoca en el trader un sentimiento de frustración muy grande, porque aunque ahora ya es capaz de colocar los stops y respetarlos, no ve provecho de ello.

A estas alturas supongo que sobra decir que el trading no tiene reglas fijas. Con ello quiero dar a entender que no hay una regla standard ni una cantidad exacta que indique el sitio apropiado donde poner el stop. Unas veces estará más cerca y otras más lejos, el trading es un arte y por tanto requiere flexibilidad, la flexibilidad que da la experiencia.  La flexibilidad que da a cada trader el arte necesario para intuir el mejor punto de stop.

Lo mismo puede valer para el Break Even. Subir enseguida el stop a B.E suele tener los mismos efectos que colocar el stop muy próximo al punto de entrada.

Los mercados tienen vida y no trazan una linea recta en su caminar sino que las cotizaciones van y vienen pasando por un mismo punto varias veces. Incluso cuando has adivinado la tendencia, un stop demasiado próximo puede provocar que los típicos dientes de sierra de la misma te dejen fuera de juego.

Para calcular un posible StopLoss fiable tenemos que tener en cuenta el espacio temporal y el mercado o activo en el que vamos a abrir la posición. Vamos a verlo con un ejemplo:

imaginemos que hemos establecido una tendencia en determinado valor y el espacio temporal en el que vamos a seguir el desarrollo de la cotización del mismo. Lo primero que debes hacer es consultar el gráfico histórico del valor en cuestión.

Fíjate en la imagen. Hemos identificado una tendencia alcista en el marco temporal de 1 hora.
El siguiente paso será averiguar cuantos puntos o pips suele retroceder cada vez que la tendencia alcista da marcha atrás.

Vemos que el máximo retroceso que ha tenido dentro de la tendencia alcista a sido de 99 pips para luego seguir subiendo. Esto quiere decir que debemos colocar el stop como mínimo a 99 pips del punto de entrada para que los típicos retrocesos de una tendencia no nos dejen fuera de juego cada dos por tres.

NOTA: el gráfico sobre el que he hecho el estudio para el ejemplo sólo abarca 12 días por lo que para obtener un punto lógico de StopLoss más fiable, cada trader deberá hacer un estudio sobre el histórico del mercado en el que suele operar. Cuanto más atrás se remonte el histórico más fiable será el estudio.

Cabe destacar otra característica de la buena práctica de calcular el retroceso histórico de una tendencia.  Si tras calcular y aplicar dicho retroceso histórico, nos salta el stop, podría estar indicándonos un posible cambio de tendencia, un posible giro de mercado. 

Como podrás comprobar, podrá seguir saltándote el stop, pero la mayoría de las veces agarrarás bien la tendencia sin que este te salte.
Otra cosa. Sólo podrás poner el punto adecuado de StopLoss si tienes el suficente capital para hacerlo. El stop supondrá el 1% del total de tu capital, el 2% como máximo.
Con esto quiero decir que si el estudio te indica que pongas el stop a una distancia de 100 pips y tienes un capital en cuenta de 3.000 euros, el 2% supone 60 pips, por lo que sólo podrás poner el stop a una distancia de 100 pips al 2% si tienes un capital total de 5.000 euros. Y si arriesgas el 1% deberás tener un capital de 10.000 euros para poder poner el stop  a 100 pips de distancia, contando, claro está, con que cada pip valga un euro. Hay activos en que vale menos y otros en los que vale más.

Y recuerda: “trata siempre de ir aumentando el número de contratos y nunca el riesgo”.  Este es el camino correcto.