Acumula horas

Tengo dicho en alguna ocasión que la pasión es fundamental a la hora de conseguir tus objetivos. En el trading ese entusiasmo o vocación natural es aun más imprescindible porque requiere tanto esfuerzo que si no tienes ese grado extra de motivación que te da la pasión no serás capaz de superar todas la trampas que te tiende por el camino este arduo oficio de trader.

Saber que debes hacer una cosa y empezar a hacerla es lo más difícil que hay. Es por eso que debes escuchar a tu mente, ella te dirá en todo momento lo que debes hacer.

Con esto quiero decir que si te gusta hacer lo que haces el camino será más llevadero y la dificultades más livianas. Sin esa dicha pasión que exige el trading abandonarás más pronto que tarde.

A parte de esto, hoy en día con las distracciones que tienes alrededor, cuesta más ponerse a observar los mercados sin hacer antes otras rutinas previas secundarias. Reconozco que hace falta una fuerza mental extraordinaria para no hacer cosas que nada tienen que ver con el trading, como leer prensa deportiva, consultar el correo, redes sociales… Es una cuestión vital para en buen devenir de tu futuro como trader.

El tiempo que se va no vuelve y si no estás atento a los mercados perderás las mejores oportunidades y lo que es peor nunca obtendrás la imprescindible experiencia necesaria para lograr algún día vivir del trading.

A modo de resumen voy a poner un párrafo de Ricardo Ros para que reflexiones:

“El gran truco para conseguir resultados es ponerse objetivos de entrenamiento, no objetivos de resultados. Ponte objetivos de entrenamiento, 5 horas, 50 horas. Registra tus horas de entrenamiento. Este es el gran secreto, es medir tus horas de entrenamiento, de práctica, y disfrutar del proceso. Entonces, los resultados vendrán por sí mismos.
No te pongas objetivos de resultados, como “quiero hacer juegos malabares”, sino objetivos de entrenamiento, como “quiero practicar juegos malabares durante 20 horas”.

Por tanto, como ves, se trata de acumular horas, el resto vendrá por añadidura.

Para quién quiera profundizar en el tema dejo un enlace.

“Cada hora que no practicas es una hora menos que tienes para llegar algún día a ser el mejor”

Opera inteligentemente

Los que usamos los gráficos para seguir a los mercados sabemos que en estos pueden observarse diferentes espacios temporales: de 5 min, de 15 min, horarios, semanales, mensuales, etc.

¿pero sabes si puedes operar en cualquiera de ellos?

 

El dinero que tengas en cuenta te mostrará en que espacios temporales puedes operar y en cuales no.

Vamos a verlo mejor con un ejemplo:

supongamos que tienes 2.000 euros destinados para operar. Partiendo de la base de que sólo debes perder el 1% del total de tu cuenta, si esta es de 2.000 euros, sólo podrás perder 20 euros por operación, comisión y spread incluido.

Vámonos al Ibex-35 (ver imagen).  Has identificado una oportunidad en el espacio temporal de 5 minutos.  Se trata de un soporte en los 8.455 puntos.

El precio de entrada está en 8.460 y pones el StopLoss en los 8.440 puntos.

Sabes que cada punto o pip que se mueva arriba o abajo, el Ibex, supone también 1 euro arriba o abajo por cada 0.10 contratos (lo mínimo que se puede contratar).

Teniendo esto en cuenta realizamos el siguiente cálculo:

si tienes 2.000 euros en cuenta sólo puedes arriesgar (al 1%) 20 euros. Si el precio de entrada está en 8.460 y el StopLoss en 8.440 esto supone ya los 20 euros de máxima pérdida.

Supuestamente podrías abrir la operación puesto que no altera las reglas establecidas del máximo riesgo del 1%, pero hay que contar también con la comisión. En este caso 9 euros por contrato, por lo que añadida esta ya estás arriesgando 29 euros, lo cual sobrepasa el máximo de pérdida. No debes abrir entonces la posición.

¿Cual sería la solución entonces?

Aproximar más el stop al punto de entrada con el riesgo que ello conlleva a ser barridos y que nos salte, o aumentar si es posible, la cantidad de dinero en cuenta para poder ampliar el StopLoss hasta donde queremos sin añadir más riesgo.

A tener en cuenta:

  • cuantos más contratos añadas más dinero tendrás que tener en cuenta. En este caso estábamos intentando abrir una operación con 0.1 contratos, por lo que para abrirla con 0.2 necesitarías 4.000 euros en vez de 2.000 y así sucesivamente.
  • La distancia entre el stop y el punto de entrada marca el número de contratos con los que puedes abrir, cuanto más próxima esté más contratos y cuanto más lejos menos.
  • En el ejemplo estaba refiriéndome a un espacio temporal de 5 minutos. Si fuera un espacio temporal de 4 horas, por ejemplo, la distancia entre el punto de entrada y el de stop, con toda seguridad sería más amplio por lo que requerirías más capital para poder establecer un stop seguro que no haga poner en peligro tu cuenta. Esto es no sobrepasar nunca el 2% como máximo de capital arriesgado por operación.
  • Podrás operar en espacios temporales superiores y con más contratos a medida que tengas más dinero en cuenta.

Colocando el StopLoss

Uno de los momentos que entraña más dificultad para un trader surge a la hora de colocar el StopLoss.

Al principio la tendencia natural es la de ponerlo lo más próximo posible al precio de entrada, puesto que así la pérdida será menor. La consecuencia de este procedimiento es un barrido del stop en casi la totalidad de las ocasiones.

 

Hace falta mucha, mucha experiencia para colocar un StopLoss tan próximo y salir indemne de ello.

Aun encima, ese contante cierre de posiciones por el salto del stop una y otra vez provoca en el trader un sentimiento de frustración muy grande, porque aunque ahora ya es capaz de colocar los stops y respetarlos, no ve provecho de ello.

A estas alturas supongo que sobra decir que el trading no tiene reglas fijas. Con ello quiero dar a entender que no hay una regla standard ni una cantidad exacta que indique el sitio apropiado donde poner el stop. Unas veces estará más cerca y otras más lejos, el trading es un arte y por tanto requiere flexibilidad, la flexibilidad que da la experiencia.  La flexibilidad que da a cada trader el arte necesario para intuir el mejor punto de stop.

Lo mismo puede valer para el Break Even. Subir enseguida el stop a B.E suele tener los mismos efectos que colocar el stop muy próximo al punto de entrada.

Los mercados tienen vida y no trazan una linea recta en su caminar sino que las cotizaciones van y vienen pasando por un mismo punto varias veces. Incluso cuando has adivinado la tendencia, un stop demasiado próximo puede provocar que los típicos dientes de sierra de la misma te dejen fuera de juego.

Para calcular un posible StopLoss fiable tenemos que tener en cuenta el espacio temporal y el mercado o activo en el que vamos a abrir la posición. Vamos a verlo con un ejemplo:

imaginemos que hemos establecido una tendencia en determinado valor y el espacio temporal en el que vamos a seguir el desarrollo de la cotización del mismo. Lo primero que debes hacer es consultar el gráfico histórico del valor en cuestión.

Fíjate en la imagen. Hemos identificado una tendencia alcista en el marco temporal de 1 hora.
El siguiente paso será averiguar cuantos puntos o pips suele retroceder cada vez que la tendencia alcista da marcha atrás.

Vemos que el máximo retroceso que ha tenido dentro de la tendencia alcista a sido de 99 pips para luego seguir subiendo. Esto quiere decir que debemos colocar el stop como mínimo a 99 pips del punto de entrada para que los típicos retrocesos de una tendencia no nos dejen fuera de juego cada dos por tres.

NOTA: el gráfico sobre el que he hecho el estudio para el ejemplo sólo abarca 12 días por lo que para obtener un punto lógico de StopLoss más fiable, cada trader deberá hacer un estudio sobre el histórico del mercado en el que suele operar. Cuanto más atrás se remonte el histórico más fiable será el estudio.

Cabe destacar otra característica de la buena práctica de calcular el retroceso histórico de una tendencia.  Si tras calcular y aplicar dicho retroceso histórico, nos salta el stop, podría estar indicándonos un posible cambio de tendencia, un posible giro de mercado. 

Como podrás comprobar, podrá seguir saltándote el stop, pero la mayoría de las veces agarrarás bien la tendencia sin que este te salte.
Otra cosa. Sólo podrás poner el punto adecuado de StopLoss si tienes el suficente capital para hacerlo. El stop supondrá el 1% del total de tu capital, el 2% como máximo.
Con esto quiero decir que si el estudio te indica que pongas el stop a una distancia de 100 pips y tienes un capital en cuenta de 3.000 euros, el 2% supone 60 pips, por lo que sólo podrás poner el stop a una distancia de 100 pips al 2% si tienes un capital total de 5.000 euros. Y si arriesgas el 1% deberás tener un capital de 10.000 euros para poder poner el stop  a 100 pips de distancia, contando, claro está, con que cada pip valga un euro. Hay activos en que vale menos y otros en los que vale más.

Y recuerda: “trata siempre de ir aumentando el número de contratos y nunca el riesgo”.  Este es el camino correcto.

El número de mercados en los que operas influye en tu rentabilidad final

En alguno de mis post he hecho referencia alguna vez a traders que habían llegado a lo más alto operando únicamente en un sólo mercado. Lo estudiaban, trataban de conocer sus puntos débiles y fuertes y ese conocimiento acaba contribuyendo a la expansión de su cuenta.

Tomando una variante del tema y teniendo en cuenta que a todo trader le gusta abarcar cuantos más mercados mejor, sin tener en cuenta que más puede ser menos, surge lo siguiente:

– cada trader tiene su sistema y ese sistema es válido solamente si a la larga hace que la curva de su cuenta aumente. Si no lo hace, evidentemente es que algo no funciona en alguna parte de ese sistema.

– tratar de abarcar más mercados, también lógicamente, puede suponer más oportunidades de ganar más dinero. Lo malo es que el trading es de todo menos lógico.

– lo que me vale a mi puede no valerle a otro trader y viceversa.

– mis resultados como trader comenzaron a mejorar cuando me limité a seguir los mínimos mercados posibles. Me di cuenta de que el cerebro humano, el mío por lo menos, no era capaz de procesar la gran cantidad de información que puede generar el seguimiento de un número demasiado numeroso de mercados.

– seguir un número determinado de mercados no quiere decir que vayamos a operar en todos a la vez. Aun así sigo afirmando que extralimitarse en el seguimiento de mercados puede ser contraproducente porque lleva a la temida sobreoperación.

– el trader intradía necesita acción y ver que ha hecho múltiples operaciones en el día, pero pienso que ese exceso de operaciones es una de las causas que provocan que no ganen dinero consistentemente. Para un trader activo esperar mucho más tiempo del necesario por la operación adecuada puede ser signo de aburrimiento total, pero es que el buen trading trata de esperar a esa operación que tenga las mayores probabilidades de darle una buena rentabilidad. Véase que digo darle una buena rentabilidad y no darle un acierto en la entrada.

Esta afirmación por mi parte sólo será válida si la cuenta del trader aun no arroja beneficios consistentes. A cada uno le conviene hacer acto de humildad y cotejar su cuenta. Imprimir el historial de operaciones cada x tiempo es un acto insustituible que le dirá al trader en que punto puede estar fallando su trading.

– dicho lo anterior también cabe decir que operar en varios mercados a la vez significa hacer una diversificación de oportunidades. Si es así el trader debería saber que la buena diversificación consiste en dividir la cantidad a aportar para cada mercado en el que ha abierto una operación, siempre a partes iguales.

– creo que la diversificación y el trading intradía están reñidos o indicados para traders especialmente meticulosos, lo cual no suele coincidir con la personalidad del trader típico intradiario.

– por tanto, y si consideramos que el buen trader es aquel que atiende un pequeño número de mercados, aunque estos contemplan todo el ámbito mundial: llámese mercados bursátiles, de divisas y de materias primas, decir que una vez identificada (bien por análisis técnico o por fundamental) una oportunidad clara a largo plazo pienso que debería ser aprovechada por el trader con todo su potencial sin dividir el capital aunque viese otras posibles oportunidades (esta opinión, aunque por muchos no sea compartida, aumentaría el riesgo de disminuir el porcentaje de rentabilidad de su cuenta en vez de aumentarlo) hasta que el recorrido de dicha oportunidad finalizara.

– así que, como he dicho en el párrafo anterior, una vez identificada la tendencia en un mercado, no merece la pena inmiscuirnos en otros mercados diferentes, por muy aburrido que nos resulte el no hacerlo, ya que el máximo de rentabilidad posible vendrá de operar sólo en ese mercado en el que la tendencia es clara.
No le veo sentido perder el tiempo buscando otras oportunidades diferentes cuando tenemos una buena delante de las narices que nos va hacer ganar mucho dinero, como toda buena tendencia, aunque no entremos en el mejor momento de la misma.

Es esto último por lo que se caracteriza una tendencia, por ganar dinero entres donde entres, (salvo únicamente en el giro del mercado), ya que cada entrada será superada si hemos abierto la operación en la dirección adecuada.

¿Te sientes mal por haber ganado mucho dinero operando en un sólo mercado? ¿Crees que serás menos trader por hacerlo así?.

Si piensas de esta manera no te auguro mucho futuro como trader. Son pequeños pero grandes detalles o manías psicológicas que marcan la diferencia.

Al fin y al cabo lo que acaba contando, como siempre, es el resultado, y no las formas.

Por esta regla de tres, los que ganan dinero operando en el tan de moda trading de alta frecuencia (que saben que no son ni se les considera traders ni nada y que ganan el dinero de la manera que la ganan) no operarían más por la forma en que consiguen las rentabilidades, pero cuando ven la cuenta al final de la jornada, ¿qué más les da como han conseguido el dinero? Mientras se lo permitan…

“El  trading es sencillo, somos nosotros los que nos empeñamos en complicarlo”

El secreto de los grandes inversores

A grandes rasgos, yo distingo 2 tipos de inversores: el inversor a largo plazo y el inversor a corto plazo (trader intradía).

Estos 2 grandes grupos son los llamados a hacerse con la riqueza en los mercados. Cada uno tiene sus armas y principalmente me voy a centrar en la de los grandes inversores a largo plazo.

Todos conocemos a 2 de los mayores inversores pertenecientes a este grupo: Soros y Warrent Buffet.

Son inversores que cuentan ya con un capital importante por lo que les es más fácil sacar un rendimiento adecuado al mismo.

Los traders intradía, la mayoría suelen estar limitados por el capital, por lo que en muchas ocasiones no dispondrán de la liquidez suficiente para afrontar varias buenas oportunidades a la vez.

Hablando de oportunidades, los grandes inversores se caracterizan por tener una gran paciencia tanto a la hora de esperar la ocasión que ellos consideran adecuada y más paciencia aun a la hora de dejar que la tendencia corra a su favor sin caer en el cortoplacismo.

Si consideran que se ha establecido una tendencia no se dejan llevar por el ruido y volatilidad del corto plazo. Sus miras están puestas mucho más lejos.

¿qué consiguen actuando de esta manera?

Pues aunque no lo parezca, algo muy importante. Con una sola operación a la que van añadiendo cada vez más paquetes de dinero o contratos (promedian al alza) según la tendencia avanza, gastan menos en comisiones, energía y preocupaciones que un trader intradía que lucha a cada hora de cada día por obtener una rentabilidad.

Son capaces de sacar la misma o mayor rentabilidad con 7 operaciones al año que un trader intradía con 1.500 operaciones anuales.

La calidad de vida es mucho mayor que la del trader y su fortaleza se basa en la paciencia sin importar el tiempo que haga falta para que aparezca su presa y en la fuerza de voluntad para no cerrar la posición en ganancias hasta que cambian las condiciones por las que ha abierto la operación.

El tiempo corre a su favor y hace que su dinero trabaje por él mientras duerme.

El éxito de estos grandes inversores respecto a los traders intradía es que estos últimos necesitan muchas más herramientas y fortalezas mentales que los primeros.

Los grandes inversores cuando encuentran la tendencia ideal son capaces de ir aumentando su inversión sin incluso establecer ningún stoploss. Este es uno de los secretos. Saben que la tendencia es tan clara y que su margen de seguridad es tan grande que situar un stop sería perjudicial para ellos puesto que de esta manera estarían sujetos a la volatilidad del cortoplacismo y ellos tienen la mira mucho más lejana.

Vamos a reflejar todo esto fijándonos en el gráfico:

Un trader intradía sería capaz de sacar muchísima más rentabilidad que un inversor a largo plazo si fuese capaz de acertar perfectamente en todas las entradas y salidas dentro de una tendencia.
Si observamos el gráfico, esto sería entrar en cada una de las flechas verdes para salir en las rojas. El trader capaz de hacer esto correctamente sería un autentico experto en el arte del timing.

Esto que se ve tan fácil de hacer en el gráfico es de lo mas difícil que se puede encontrar un trader. A todo esto hay que sumarle que puede calcular mal la salida y pensar que va a iniciarse el recorte cuando no lo hace. Por tanto tendría que esperar a ese recorte para entrar de nuevo, y si no se produjera habría dejado de ganar mucho dinero. Y si entra y justo retrocede en ese momento perderá también dinero.

El gran inversor no está ni quiere estar sujeto a tanto stress ni a tantas variables. El gran inversor, una vez ha identificado y establecido el objetivo, se limita a comprar en el punto A, añadir contratos en los retrocesos o cuando las subidas hacen bajar el riesgo de su cuenta, y vender en el punto B.

Las ganancias que recoge al final de la tendencia son brutales para tan poco esfuerzo. Sólo está esperando la oportunidad que le de el máximo margen de seguridad ante un posible retroceso en su inicio.

Rara vez emplea todo el capital que puede invertir en una sola entrada sino que divide ese capital para entrar en varias veces durante la tendencia. Luego, cuando ha empleado todo el capital, va añadiendo más contratos cuando las ganancias latentes le permiten añadir más posiciones sin aumentar el riesgo de su cuenta.

Esto es porque al final de la tendencia obtiene un gran capital.

Además se ha librado de las comisiones de 1.500 posibles operaciones que puede hacer un trader intradía mientras él puede hacer sólo unas 15, y ya me parecen muchas, durante toda una tendencia a largo plazo.

Elegir operar como un inversor a largo plazo o como un trader intradía ya depende de la personalidad de cada uno.
Normalmente comienzas a generar beneficios cuando adaptas un sistema de inversión a tu personalidad y rasgos psicológicos.

No puedes pedirle a alguien inquieto, que no es capaz de estar más de media hora sentado en una silla, que opere intradía que a veces supone estar sentado más de 8 horas diarias. Su perfil encajaría mejor con la estrategia de comprar y esperar a largo plazo.

Ni puedes hacer operar a una persona que necesita acción como lo hace un inversor a largo plazo abriendo sólo 10 operaciones al año.

Ni puedes hacer operar intradía a una persona conservadora.

Como ves, antes de conocer que tipo de inversión te va mejor debes tratar de conocerte a ti mismo. A la larga será esto lo que te de los mejores beneficios.

Estrategia de trading

Una vez que dispones de una formación adecuada, aunque esta formación en el trading es infinita, y cuentas con un capital para operar llega la hora de ponerse en serio y tratar de agarrar al mercado por los cuernos.

La experiencia de operar en el día a día hace que adquieras la paciencia necesaria para ver mejor las oportunidades con más probabilidades de éxito, evitando así  la destructible sobreoperación. Esto hace que disminuya el porcentaje de pérdidas respecto al de ganancias.

Todo se reduce entonces a esperar la oportunidad idónea tanto por técnico como por fundamental.

No es esto lo más importante aunque así lo parezca. Hay que protegerse de las pérdidas cuando falles, que fallarás.

Aquí entra en juego la herramienta más importante e imprescindible de un trader, la que le llevará al éxito: el stoploss.

Todo el mundo sabe poner un stop, lo complicado es acertar con el sitio adecuado. Lo mejor es ponerlo lo más alejado posible identificada la tendencia, y según el espacio temporal, para que los continuos retrocesos de una tendencia no nos dejen fuera de juego.

Ahora entra en juego el capital. Ya había entrado con el stop pero es fundamental para saber con que cantidad de contratos podemos abrir una posición.

Hay que recordar que la labor principal de un trader es luchar por conseguir abrir una posición con el máximo número de contratos y con el mínimo riesgo. Y esto sólo se consigue con dinero. O lo pones o tratas de hacerte con él en el mercado.

Una vez que hemos decidido donde poner el stop hay que calcular, según donde este haya sido puesto y según el capital que dispongamos, con cuantos contratos podemos abrir una posición.

Después volvemos al análisis técnico o fundamental. No cerraremos la operación hasta que hayan cambiado las condiciones por la que la hemos abierto.

Si tenemos pérdidas, el stop (1% del capital total) se encargará de que estas no vayan a más.
Si estamos en beneficios el Break Even hará que si la posición tras estar en beneficios vuelve sobre sus pasos no acabemos con pérdidas, por lo que el impacto para nuestra cuenta será nulo.

Es necesario dejar correr las ganancias aun a riesgo de que salte el stop o el Break Even. Como mal menor podremos cerrar cuando hayamos conseguido el objetivo pero siempre pensando en la idea de evitar hacerlo cada vez con menos frecuencia, pues las grandes ganancias, las que te van a hacer vivir del trading y conseguir la independencia económica vendrán de dejar correr los beneficios.

Como puedes ver, una estrategia de trading no es sólo un sistema que te diga donde comprar o donde vender, eso casi nunca es lo más importante, y no vale para nada.
Por tanto, tienes que tener en cuenta que una buena estrategia de trading consta de una serie de puntos bastante delicados de entender y llevar a cabo y que no tienen prácticamente nada que ver con lo que nos suelen querer vender por esos lares.

Considéralo como una “nube” que tienes que formar en tu mente en base a tu experiencia y no sólo como un conjunto de reglas técnicas inflexibles escritas en un papel que tienes que seguir a rajatabla.

¿Cual es la cantidad adecuada para empezar a operar?

1.000, 2.000, 3.000, son cifras para aprender los entresijos del mercado en real, siempre debería ser con un riesgo por operación del 1% del total de la cuenta.

La práctica en real es esencial para llegar algún día a vivir del trading, por lo que dichas cantidades son las ideales para el iniciado, el cual, no debe esperar ganar mucho dinero sino pagar su aprendizaje.
El 1% como stop y el control del número de contratos con un sistema de gestión del riesgo hará que dichas cantidades duren por lo menos lo suficiente como para adquirir una buena base.

No digo que partiendo de 1.000 euros no se pueda conseguir una suma importante de dinero, que no sería lo normal, y seguramente obedeciese a la suerte o a haber tomado más riesgos de los necesarios, pero lo mas lógico sería comenzar a ganar un sueldo con un capital mínimo de 10.000 euros, y aun me parece poco.

Con una cantidad mínima de 10.000 euros y partiendo de un riesgo del 1% del total, y el número de contratos controlados por dicho stop estarás en condiciones de afrontar los dientes de sierra propios de las tendencias evitando que quedes fuera aunque estés en el lado correcto de la tendencia.

El secreto no está por tanto en tratar de acertar con la máxima precisión el mejor punto de entrada sino en situar el stoploss lo suficientemente alejado de dicho punto de entrada para evitar ser barrido aunque estés en el lado bueno de la tendencia.

El 1% de 10.000 son 100 euros y esa cantidad te deja poner el stop a 100 pips o más en muchos de los activos cotizados. Aunque ojo, porque esos 100 pips son para 0.10 contratos por lo que si abrimos una posición con 0.2 contratos el margen de stoploss se reduciría a 50 pips.

Con esto queda claro que para operar con un buen margen de seguridad se necesita cuanta más cantidad de dinero en cuenta mejor.

Yéndonos al gráfico para que se entienda mejor, supongamos que vemos un buen punto de entrada en A (mínimo que puede actuar de soporte) y ponemos el stoploss justo debajo de ese mínimo (punto A).
Como se puede observar la caída que ocurre en el punto B acaba por barrernos el stoploss y sacarnos fuera de una tendencia alcista que habíamos acertado de pleno.

En cambio, con un stop lo suficientemente holgado y limitado en riesgo para nuestra cuenta del 1% podríamos haberlo situado más lejos, concretamente en el “stoplosss 2”, aumentando las probabilidades de que dicho stop no nos hubiese saltado dejándonos fuera.

Con esto quiero dejar claro que en una cuenta de 2.000 euros al 1% como stop para la posición abierta no podríamos situarlo tan lejos pues para hacerlo quizás tuviésemos que arriesgar un 5% por poner un ejemplo, y no es eso lo que queremos ni lo más conveniente.

Es verdad que aunque nos salte un stop próximo podremos entrar más arriba pero la mayoría de las veces el miedo a fallar de nuevo o la impresión de que la tendencia ya está muy avanzada evitará hacerlo.

Supongamos ahora que hacemos otra operación. En este caso abrimos al alza en el punto B. Veis que no hemos aproximado para nada en el timing  y sin embargo luego puede apreciarse que la cotización sigue subiendo dándonos buenos beneficios. Eso si, si hemos sabido poner el stoploss, porque si lo hemos puesto en el punto F (porque nuestra cuenta es pequeña y no da para ponerlo más lejos) no tardará en ser barrido, mientras que para para una cuenta más grande donde podemos ampliar nuestro margen de seguridad ( stoploss X) dicho stop no llegará a ser tocado y podremos disfrutar de la tendencia a nuestro favor.

Con este post quiero demostrar que no es imposible ganar dinero con una cuenta pequeña, pero quiero recalcar que hay que ajustar mucho mejor los stops y ser más precisos con las entradas con la dificultad que ello conlleva.

Por eso operar , una vez adquirida una experiencia, con una cantidad lo suficientemente grande nos va a dar muchas ventajas para ganar arriesgando lo mínimo que es de lo que se trata.

O sea, y para que quede claro,con una aceptable cantidad de dinero podemos operar con una buena cantidad de contratos arriesgando lo mínimo posible. Esta sería la situación ideal para empezar a vivir del trading.

Cuántas técnicas debes usar en tu sistema de trading

Como en muchas de las partes del trading el decidir cuantas técnicas debes seguir para abrir una operación depende de tus rasgos psicológicos.

El trading intradía está hecho sobre todo para traders que necesitan acción y no son capaces de esperar meses o años, como Warrent Buffet, todo hay que decirlo, a que las ganancias se vayan acumulando en el transcurso de tanto tiempo.

Pero cuidado, operar en intradía no significa sobreoperar. El trader consistente por mucho que opere en el intradía estará siempre reñido con la sobreoperación.

Desde siempre he defendido que lo mejor puede ser operar con una sola técnica de entrada, dos a lo sumo. Pero para ello tienes que ser un trader paciente y tener la fuerza de voluntad suficiente para evitar abrir operaciones que no tienen nada que ver con la técnica elegida.

Si no lo haces así caerás en la sobreoperación y tu cuenta acabará en rojo.

Pero atento, en el trading todo es flexible, y  lo que le va bien a un trader no tiene porque irle bien a otro. Como dije al principio, los rasgos psicológicos de cada uno cuentan mucho.

Con esto quiero decir que aunque a mí me fuera bien aplicando una sola técnica no quiero decir que esto sea lo mejor, incluso dudo de ello. Lo que pasa es que la he adaptado a mi personalidad porque se que soy capaz de esperar incluso horas a que aparezca la señal que espero sin tomar ninguna otra operación.

De hecho, considero que el mejor de los traders es aquel que, sin sobreoperar, es capaz de distinguir una serie de operaciones buenas por encima de las malas empleando la técnica que él considere adecuada en cualquier momento.

Creo sinceramente que el trader que llega a este nivel ha llegado a la excelencia en este oficio.

Por tratar de describirlo de alguna manera y para que todo el mundo lo entienda, operar con una sola técnica aunque tengas un alto porcentaje de aciertos, sería como decirle a Messi o a Cristiano que saliesen al campo para tirar sólo las faltas.

De hecho, a Beckham, lo ponían en el campo sobre todo por su alto porcentaje de acierto en el lanzamiento de tiros. Sacaban una gran rentabilidad con su única técnica, pero nunca alcanzó el nivel de Messi o Cristiano, jugadores versátiles a los que todo trader debe aspirar a llegar a ser en el mundo del trading.

Determinando la tendencia

Decían del especulador André Kostolany que tomaba sus acertadas decisiones de compra-venta desde la cama tras leer la prensa diaria.

También se dice que no debes abandonar una posición abierta hasta que cambien las condiciones por lo que lo has hecho.

Y siempre nos dicen o decimos : “Opera a favor de la tendencia”. Pero claro, como si fuera tan sencillo. Si operas frecuentemente sabrás que no es nada fácil determinar una tendencia.

Los mercados se mueven en dientes de sierra y cada espacio o marco temporal tiene, aun encima, su propia tendencia.

Pero, ¿cuál es la mejor forma de determinar una tendencia de principio a fin? 

Pues al final voy a tener que darle la razón al maestro Kostolany.
Los mercados se mueven en base a lo que los traders opinamos o esperamos de él. La psicología de las masas es la que genera las cotizaciones y por ende las tendencias y sus puntos de giro.

Hasta ahí bien, pero hay noticias de noticias. Saber distinguir cuales son las que pueden mover el mercado es un don que todo trader debería tratar de adquirir a base de práctica.

Con los gráficos puedes operar perfectamente en ausencia de noticias y salir vencedor. Los gráficos lo descuentan todo y tienen sus patrones que indican un suelo y un techo perfectamente.

De todas maneras considero que los charts son más adecuados para lograr un timing de mercado, para entrar con más precisión en los retrocesos de una tendencia. Pero para saber cuanto puede durar esa tendencia e incluso averiguar justo el giro de mercado, tanto al alza como a la baja, lo mejor son los catalizadores en forma de noticias.

En base a ello, creo que se pueden ver 2 tipos de movimientos en las cotizaciones según la naturaleza de la noticia.

Las hay que tienen más impacto y otras que lo tienen menor pero lo que hay que tener en cuenta es que en la mayoría de las ocasiones los mercados descuentan sólo expectativas.
¿Qué quiere decir esto?

Cuando los acontecimientos hacen prever la confirmación de una noticia, la cotización del activo o mercado al que está afectando dicha noticia se mueve descontándola hasta que justo se confirma. Se ha establecido una tendencia que avanza justo hasta dicha confirmación. Una vez confirmada, el activo, precisamente en ese punto se da la vuelta.

Ejemplo: 

cuando se espera que salga un valor del Ibex-35 su cotización suele bajar hasta que se confirma la noticia y la acción es excluida del Indice. En ese instante se produce un cambio o giro de tendencia y la cotización del valor en cuestión comienza a subir.

El otro tipo tipo de movimiento es más difícil de operar y obedece a noticias repentinas que causan un impacto, tanto al alza como a la baja, en la cotización del mercado o activo afectado.

La importancia de la noticia determinara el alcance del movimiento o tendencia pero es más fácil aprovecharse de este tipo de noticias a la contra.

Ejemplo:

cuando hubo el atentado a las torres gemelas la cotización de las bolsas bajó dramáticamente descontando la catástrofe. Una vez se hubo determinado la autoria y concretado los autores se dio por descontada la noticia y las bolsas comenzaron una recuperación que acabó con las cotizaciones incluso por encima de donde estaban antes del atentado.

Por tanto, mucho ojo a la psicología de mercado. Si eres capaz de llegar a comprenderla tendrás serías probabilidades de acumular grandes ganancias. Pero cuidado, porque no todos los mercados se mueven al calor de las mismas noticias. De ahí que siempre diga que es necesario conocer muy bien el activo con el que vas a operar y saber qué puede afectarle, para bien o para mal, y operar a favor del movimiento que la difusión o expectativa de un suceso vaya a acarrear sobre el mercado en cuestión.

Así que ya sabes, menos es más. Es mejor operar en un sólo mercado pero que lo conozcas muy bien que en muchos y que sólo los conozcas en parte.

En una entrevista al considerado mejor trader de Wall Street , Steve Cohen, este reconocía que a sus empleados traders sólo les asignaba un único mercado para operar. Quería que lo conociesen lo mejor que pudiesen.

_ les dejo operar indistintamente al alza o a la baja pero en un sólo mercado. No creo que eso les moleste.

La mala costumbre de invertir en acciones

Cuando recibes consultas, opiniones y análisis sobre los mercados, alrededor de un 90% largo lo es sobre algún tipo de valor bursátil en concreto.

Echando la vista atrás hemos mejorado porque la idea que antaño tenía la gente sobre la bolsa era la imagen de algo inaccesible salvo para grandes patrimonios. Como digo, en este punto hemos mejorado, pero aun así el pequeño inversor sigue anclado en la prehistoria.

Sólo los más  jóvenes, gracias a Internet, se van interesando y adentrando en otros mercados fuera de la renta variable. Esto deja a las claras que el mercado de acciones va a ir perdiendo adeptos poco a poco en el futuro en post de Forex, Materias Primas e Indices bursátiles mundiales.

Haciendo referencia a lo que he dicho anteriormente sobre que más de un 90% de los inversores sólo están interesados en acciones se ha desarrollado o inventado, al calor de ello, un auténtico arsenal diabólico destinado al acoso y derribo del novato.

Esta esquilmación es vista claramente desde fuera por los que llevamos tantos años en los mercados y gracias a nuestra experiencia de haberlo probado previamente en nuestras carnes.

Se trata de mecanismos de destrucción masiva que están especialmente diseñados para arruinar al pequeño accionista:

OPVs:

se suelen producir al final de un ciclo alcista cuando la empresa está cara y es buen momento para venderla. Desde ese mismo momento comienzan a aparecer en TV más y más anuncios tratando de captar al pequeño accionista, y lo hacen porque la economía está boyante y la sensación es de que todo va a seguir subiendo.
Además, las promocionan con un % de descuento más barato de lo que van a salir a mercado por lo que tratan de hacer ver al inversor que el mismo día de salida a bolsa ya van a ganar dinero. Lo que no se imaginan es que esa rebaja queda descontada en el mismo momento en que la acción sale a bolsa igualándose la cotización al precio con el descuento.

A los pocos meses el pequeño accionista comenzará a ver en su cuenta el impacto negativo de tal apuesta.

Ejemplos: Altadis, Logista, Parques Reunidos, Recoletos, Bankia…etc,etc,etc.

OPAS DE EXCLUSIÓN:

cuando el pequeño accionista, que suele aguantar siempre las pérdidas con la esperanza de que algún día se recupere la cotización, atisba ya que salimos de la recesión y que se vislumbra una posible luz para la recuperación de las cotizaciones sufre un nuevo varapalo: las OPAS DE EXCLUSIÓN: en dichas Opas se ofrece un precio por encima de la cotización actual del valor que va a ser excluido de la cotización en bolsa. Para los que han comprado en los últimos días perfecto pero para los que llevan acumulando pérdidas desde que el valor comenzó a bajar es un desastre total. Verá como el dinero que invirtió en su día se verá reducido incluso en más de un 80%.

Suelen aparecer en los momentos más bajos de la economía.
Ejemplos: Metrovacesa, Banesto, Dermoestética…

AMPLIACIONES DE CAPITAL:

son unos de los instrumentos más utilizados por las empresas que cotizan en bolsa para captar dinero para nuevas inversiones, en suma, para crecer.

Es inevitable un nuevo desembolso en metálico por parte del accionista para acudir a la ampliación de capital y para que le den un número nuevo de acciones dependiendo de la proporción que haya elegido la empresa que la emite.

En este caso el accionista tiene la opción de acudir o no. Si acude, para lo que tiene que desembolsar como he dicho x cantidad de dinero, se hace en propiedad con nuevas acciones pero cuando estás comienzan a cotizar dicha cotización suele quedar estancada meses y meses, sino baja, por el efecto dilución de las nuevas acciones.

Si decide no acudir se quedará con un menor número de acciones en proporción por lo que si sube la cotización de la compañía en cuestión ganará menos dinero que si subiese antes de la ampliación. Por decirlo de alguna manera, es como si pasara de tener 100 acciones a tener 75.

Ejemplo: aquel que haya invertido en Service Solutions pondrá muy en duda el famoso dicho de que “en bolsa a largo plazo nunca se pierde”.
Esta empresa, antigua Picking Pack, siempre ha tenido la costumbre de crecer a golpe de ampliación. No conozco accionista que haya ganado dinero con este valor a largo plazo.

QUIEBRAS:

toda empresa que cotiza en bolsa está expuesta a una posible quiebra y concurso de acreedores. La pérdida de valor por parte del accionista suele ser prácticamente total.

Ejemplos: Terra, Astroc, Bankia, Banco de Valencia, Pescanova.

Para concluir, con las acciones la probabilidad de hacerte algún día rico son prácticamente nulas, y menos para sacarte un sueldo mensual. Ni lo sueñes.
Para lo único que deberías invertir en acciones es para hacer una cartera de cara a tu jubilación.
El único momento que recomiendo para hacerlo es tras una recesión en empresas que se han reajustado duramente y que no tienen prácticamente deudas. Serán las que más suban.

Alternativa a las acciones: materias primas, divisas, Indices bursátiles y todo ello a través de Futuros y CFDs.
Y claro, tu me dirás. Si hombre, el apalancamiento puede destruir tu cuenta en minutos.

Y yo te diré: _ y una pistola puede también matarte si no la sabes usar.

Si decides operar en estos instrumentos que te he dicho si un plan de gestión del riesgo estás muerto, económicamente hablando, pero nunca verás quebrar una materia prima, una divisa o un Indice. Aquí las reglas son diferentes, las probabilidades de vivir de ello o de alcanzar la independencia económica aumentan dramáticamente respecto a las acciones.

Eso si, requiere una preparación previa…nada es fácil en este mundo.