Pensar y actuar

En nuestros días, desgraciadamente o no, nos ha tocado hacer mil cosas a la vez. Tenemos todo el día ocupado…y parte de la noche. Parece que no nos lleguen las 24 horas.
Sin embargo, y aunque andamos de aquí para allá, como para una mosca dentro de una botella, la mayoría de las tareas que hacemos son intrascendentes.

Personalmente suelo seguir una técnica, tan sencilla como difícil de aplicar. Y se llama: «Pensar y luego actuar».

Pero claro, como insinué al principio, a ver quién es el guapo que saca tiempo para pensar. ¡Vaya pérdida de ídem!, que dirán algunos.

Pues nada de eso. Aunque parezca, en principio, una gran pérdida de tiempo, lo cierto es que el ahorro del mismo y la calidad de las respuestas aportadas son muy importantes.

Así que retirarse a un lugar tranquilo y no hacer nada hasta que la mente nos lo ordene (lo notaremos perfectamente) es una de las mejores técnicas que he probado para conseguir que el camino sea lo más recto y rápido posible.

Cómo decía la Madre Teresa de Calcuta: «La ruta más corta es el camino correcto»

Una buena forma de perfeccionar el sistema de trading

Mientras «tradeamos» siempre nos surgen ideas con las cuales mejorar nuestras operaciones. Gran cantidad de ellas diría yo.

Pero, ¿cómo podemos hacerlas efectivas y distinguir las realmente buenas del resto?

Bueno, pues esta es una buena manera de hacerlo:

Cada vez que «se nos ilumina la bombilla» lo que tenemos que hacer es copiar la idea en un papel, documento de word, blog de notas…lo que a cada cual le sea más cómodo.

Lo más seguro es que en poco tiempo nos hagamos con un gran listado de normas que bien podríamos aplicar para mejorar nuestro sistema.

Claro que lo bueno, si simple, dos veces bueno.

Por tanto, el siguiente paso, es elegir las mejores normas. ¿Y cómo lo hacemos?

Pues bien, el proceso va a durar bastante tiempo. Cuanto más, mayor efectividad. Incluso meses.

Se trata de apuntar toda aquella idea aunque creamos que ya la hemos escrito con anterioridad. Además de eso se trata. Este será el detalle que marque la diferencia.

Entonces, una vez rematado el período de anotaciones, la clave está en ordenar las normas por orden de repetición.

O sea, la pauta que mayor número de ocasiones hayamos escrito la pondremos en el primer lugar de nuestra lista, y así sucesivamente.

Luego podrás comprobar como las que están en los primeros lugares serán frecuentemente las más efectivas y las que deberás incorporar a tu sistema de trading.

La «maldad» de los retrocesos cuando estás con la operación en beneficios

Cuando tienes una operación abierta y esta avanza a tu favor, lo más difícil, mentalmente hablando, es aguantar los retrocesos.

Ver disminuir los beneficios latentes adentra al operador en un mar de dudas:

  • ¿Continuará la tendencia?
  • ¿Se dará la vuelta definitivamente?
  • ¿Cierro ahora o espero?
  • Si cierro ahora y luego continúa avanzando me voy a tirar de los pelos.
  • Si no cierro y me salta el stop me voy a arrepentir de no haber cerrado antes.

No es nada fácil luchar contra nuestra mente.

Al final, la culpa del resultado negativo o positivo de las operaciones es producto de nuestras propias actuaciones.

El trader debe mentalizarse de que la cotización no avanza en modo continuo (ya nos gustaría). Es por eso que suele cerrar la posición cuando ve que las ganancias retroceden un poco. No lo soporta y sólo es capaz de generar, por ello, pequeñas ganancias.

Deja correr hasta donde sea las pérdidas pero corta las ganancias.

Cuando dejas fluctuar el precio tienes que concienciarte de que este, para avanzar, también necesita retroceder. Aunque entiendo que es frustrante cuando actuando de esta manera, la cotización hace saltar el stop cerrando la operación.

Pero es así. Por lo general el historial del trader consistente contiene muchas operaciones con pequeñas pérdidas y pocas con grandes ganancias.

Esto es, como dije anteriormente, muy frustrante ya que el trader siempre quiere ganar en todas las operaciones por poco que sea. Necesita elevar su autoestima echándose a la cara 10 operaciones cerradas en verde consecutivamente.

Esto lo hace creerse el mejor. Y bueno…ya sabemos como acaba esto… con todo el capital perdido en una sola operación; o con una mala decisión que desencadena una racha de operaciones negativas por querer vengarse del mercado rompiendo todas la reglas.

Tanto esfuerzo para ganar unos cuantos euros en una serie de operaciones afortunadas para luego perderlo todo en una. Esto si que es bajar a los infiernos.

Otro error, cuando se está en verde, es mover el stop haciendo trailing-stop persiguiendo de cerca cada subida para evitar que las ganancias retrocedan mucho en caso de que la cotización se de la vuelta.

¡Cuantas buenas operaciones se han cerrado por esta causa!

Luego, cuando la tendencia se recupera de nuevo, te indignas y ya no eres capaz de entrar otra vez porque piensas que esta ha avanzado demasiado.

Y si entras, seguro que sufres una nueva pérdida que lleva a otra y a otra. Surge la desesperación, comienzas a operar por impulsos y…allá va…otra cuenta destrozada.

Controlarse a uno mismo es vital para generar ganancias consistentes. 

El mercado te ignora, ni siquiera sabe que estás ahí. Sólo fluctúa.

No vale echarle la culpa a todo lo que se mueve.

Que si están observando mi posición…

Que si las máquinas están desvirtuando el mercado….

No se, yo sólo veo excusas. Observo los gráficos y veo las mismas tendencias hacia arriba y hacia abajo que hace 30 años.

O sea, que el único culpable de ganar o perder es uno mismo y debe desarrollar las herramientas necesarias para evitarlo.

Cómo gestionar la presión

Trabajar bajo presión, en la actualidad, es algo a lo que nos tenemos que enfrentar día a día. El tema es cómo y hasta donde somos capaces de aguantarla, porque hay presiones y presiones.

El número de tareas influye en el nivel de stress. A mayor número mayor nivel y viceversa.

Cuidado, no se trata de eliminar las tareas totalmente sino conseguiríamos el efecto contrario (el aburrimiento) sino abordar aquellas que nos permitan desarrollar nuestro día a día en calma, sin prisas y con la máxima eficiencia.

Tratar de hacer más, por lo general, suele suponer lograr menos, lo cual también ayuda a incrementar el nivel de tensión, extremo que suele acabar en desahogos más o menos explosivos y sensación de desasosiego y mal estar.

Por lo tanto, actividad principal y secundarias, tratando de automatizar o delegar estas últimas.

Si esa actividad principal va a ser el trading, pues mal vamos. El trading es un generador de stress y tensiones de todo tipo por excelencia. Por lo tanto:

Pautas para mitigar el stress en el trading:

Gestión del dinero y del riesgo.
Esto es:

– Arriesgar un pequeño porcentaje de la cuenta por operación. (Si no eres capaz de dormir por las noches con una posición abierta, mal vamos).
– Saber de antemano cuanto dinero vamos a perder si salta el stop.
– Por supuesto, poner un stoploss en cada operación abierta…y respetarlo.
– No tratar de hacer muchas operaciones. (Personalmente suelo ir de una en una a no ser que vea una ocasión irrenunciable en otro mercado).
– Operar en Time Frames amplios, (4 horas o diarios), para no tener que estar observando continuamente la posición.
– Evitar consultar continuamente, a través del medio que sea (redes sociales por ej.), datos y noticias. (Esto es lo más estresante que existe, lo más inútil, lo que más hará que rompas tus reglas y, a lo que vamos, lo que más tensión/presión generará). El trading es simple: Observar el mercado – abrir una posición y gestionarla siguiendo nuestras reglas – cerrarla).
– Sólo tener en pantalla aquellos mercados en los que vamos a tratar de operar (no más de 10, incluso diría que no más de 5).

Pautas para mitigar el stress en el día a día:

  • Sólo empezar tareas que sabemos que vamos a acabar en el tiempo que tengamos disponible. Si no es así dividirla en partes. (Genera mucha tensión dejar una tarea sin acabar. No desconectas durante todo el tiempo que pase hasta que vuelves a ella).
  • Salir a tiempo para todo. No ha nada más agobiante que andar siempre con el tiempo justo ni nada más tranquilizante que saber que vas a llegar con tiempo suficiente.
  • Entregarse a la tarea principal por la mañana temprano, que es cuando tienes más energía y más «luces» y el silencio hace que la desempeñes mucho más rápido y con mayor calidad. Las secundarias dejarlas para más tarde. (Personalmente siempre tuve el problema de hacer las secundarias primero para luego abordar con tranquilidad la principal. Cuando por fin iba a por ella, ya no tenía ni ganas ni tiempo).
  • Resolver siempre, siempre, siempre, aquel asunto que mayor tensión/preocupación te esté generando. (Cuando lo tienes solucionado, la sensación de libertad, de alivio, es increíble. No solucionarlo o pos-ponerlo puede incluso generar brotes de depresión). Hay cosas que no apetece hacer. Es bueno coger un día o dos y sacárselas de delante para nuestra tranquilidad y para poder dedicarnos plenamente a la tarea que nos llena. Prioriza mucho. Piensa y prioriza.
  • Eliminar, delegar o automatizar todo aquello que nos resulte tedioso o improductivo. Las pequeñas cosas, a lo largo del día, suman muchos minutos de dedicación inútil o improductiva. Y hay cientos de esas cosas. Fuera con ellas.
  • ¿Antisocial?. Cada uno debe saber lo que quiere y como es. Personalmente soy bastante independiente, me gusta la soledad, me siento libre y evito problemas. Sí, por lo general, relacionarme con los demás suele hacerme perder mucho tiempo, además de traerme quebraderos de cabeza, favores, hacer cosas que no te apetecen, etc… Si aun así eres bastante social, por lo menos rodéate de gente positiva que te haga sentir bien, reírte, que te aporte algo, que comparta tus aficiones y no de esa que está todo el día protestando, criticando todo lo que se menea, y de mal humor o con gritos. Elimina la gente negativa, sea quien sea.
  • Piensa a largo plazo. A corto plazo, sucede pasar como en el trading, hay más ruido. Elimina ese ruido abriendo el horizonte. La gente, por lo general, no tiene vistas más allá de una semana. Ha habido momentos extremos en mi vida donde he tenido que recurrir a cosas tan extrañas (pero que te relajan y tranquilizan muchísimo) como  pensar que no vas a estar en este mundo para siempre, pensar en gente que ya se ha ido (familiar o no (famosa por ejemplo)) que les has visto sufrir, desesperarse, correr, esforzarse, estresarse…al fin para nada porque ahora ya no están y todo sigue su curso. Esto me hace, en situaciones extremas, aislarme del problema y tranquilizarse, así como pensar que pasados los años, nada de lo que te preocupa ahora, importará.
  • «En 100 años todos calvos». Nada de lo que hagas ahora tendrá transcendencia dentro de 100 años, ni para ti, ni para los que te rodean. Los problemas serán otros y para otros.
  • Dejar pasar el tiempo. Una de las mejores técnicas es esta. Encerrarse en uno mismo, no reaccionar ante nada, ni nadie… y dejar que todo vuelva a su curso. No puedes arreglar el mundo. Evitarás muchos malos ratos, y cuando mires atrás sabrás que es cierto.
  • Elimina todo aquello que te haga sentir mal.
  • Y por supuesto, decir NO cuando realmente lo piensas. La palabra NO sólo tiene 2 letras, pero es muy efectiva y te librará de muchísimos quebraderos de cabeza y dará prioridad a tu vida, a lo que realmente quieres para ti.
  • Simplifícalo todo al máximo. Multiplicar tus pertenencias, por ejemplo, multiplicará también tu malestar: problemas con los inquilinos, derramas, papeleos, reuniones…Haz tu vida más simple y placentera. Tener más disminuye la calidad de vida. Se minimalista.
  • Establece una rutina diaria. Lo agradecerá tu salud física y mental.
  • Y por último: los 2 mejores remedios cuerpo-mente: descansar y  hacer deporte.

Lo breve dos veces bueno

Los mercados se mueven en tendencias a corto, medio o largo plazo.

Formas de actuar del trader (equivocadas, por supuesto):

  • Tratar de «coger» un giro de mercado, o sea, el comienzo de una tendencia, sea esta alcista o bajista. (El sistema que más operaciones negativas arroja).
  • Tratar de ganar un sueldo diario «robándole» al mercado un pequeño importe cada día. (El sistema más exigente y  que más presión ejerce sobre el trader).

Nadie, o muy pocos, se paran a intentar «recoger» el dinero que existe entre el comienzo y final de una tendencia.

Son tan avariciosos que quieren ganar hasta el último euro justo desde donde la tendencia empieza  hasta justo donde la tendencia acaba. (Nada más improductivo y por añadidura,  desmoralizante).

Sin embargo, operar un mercado con éxito es relativamente sencillo. Tanto, que pasa totalmente desapercibido para el operador.

La disparidad de Time Frames, activos, capitales… no hacen sino confundirlo más y , lo peor, esa manía de tratar de «atrapar» al mercado. Condición esta muy humana la de concretarlo todo.

No funciona en los mercados financieros.

Es por ello que el trader valora aquello que es difícil, que es complejo, cuanto más mejor. Lo simple es demasiado simple para ser bueno. Otro error más.

Sin embargo, al igual que un electrodoméstico, auto, etc… cuantos más extras, más posibilidades de que algo falle.

Ventaja comparativa

Cuando estudiaba Bachiller elegí Ciencias Puras porque me gustaba más que Letras. Años más tarde me di cuenta que se me daban mejor las Letras pese a gustarme menos.

El modelo de la ventaja comparativa demuestra que los países tienden a especializarse en la producción y exportación de aquellos bienes que le resultan más eficientes.

El trader debe esforzarse en buscar fortalezas operativas, sean de su agrado o no:

  • Puede que le guste operar en gráficos semanales pero que se le den mejor los diarios.
  • Puede que se sienta cómodo operando con un % de riesgo del 0,5% del capital pero quizá le de mayor resultado arriesgar el 1%.
  • Puede que le encante leer las noticias para tomar sus decisiones de entrada y salida del mercado pero quizá saque mayor rendimiento operando desde los gráficos aunque le resulten más aburridos.

…y mil y un aspectos más que conforman un sistema de trading.

Historial de operaciones, back-testings, tablas de observación, etc. sí son buenas herramientas para determinar el rendimiento y fortalezas de cada uno de los aspectos del trading que queramos configurar.

Es un trabajo de muchísimas horas, días, semanas… Luego vendrá el marco psicológico, ese que determina la capacidad del trader para seguir sus reglas, y que realmente diferencia quién va a ganar dinero en los mercados y quién no.

No es lo mismo operar por impulsos que tener unas reglas que seguir, y por supuesto (lo más importante) para mejorar.

Si tienes unos parámetros los podrás perfeccionar y adaptar a tu forma de operar. Te llevará tiempo, claro, pero será el sistema más fiable que puedas encontrar.

Y encima será válido porque no estarás buscando el «Santo Grial» ya que no será un sistema universal que todo el mundo pueda operar satisfactoriamente con él sino que estará únicamente adaptado a la forma de operar de cada trader, partiendo de que cada uno de nosotros somos diferentes con nuestras propias particularidades.

Así que si aun operas por consejos, impulsos o tras cualquier señal que ves en el gráfico, estás perdiendo tu tiempo y dinero. Es hora de comenzar a trazar lo que será un primer boceto de tu sistema de trading y hacerlo crecer progresivamente al calor de tus resultados.

Verás como mejora tu potencial, tu autoestima, las cosas comienzan a tener sentido, desarrollarás una disciplina profesional y… tras todo esto…empezarás ver más beneficios que pérdidas.

¿A qué ahora le encuentras significado a la frase de Kostolany?:

«Cuando, pese a todo, se gana dinero en la bolsa, es el salario del dolor, primero llega el sufrimiento y después el dinero»

Configura tus reglas… pero respétalas

El trading es un periplo con muchos caminos abiertos, y son tan indefinibles que es imposible abarcarlos todos tengas las vidas que tengas.

Una y otra vez, los traders se dan de bruces, desaparecen, y pronto llega otra nueva remesa a sustituir a los primeros. Así en un ciclo continuo.

Más todo se simplifica con el tiempo, todo se va reduciendo a la mínima expresión. Tu técnica, tu señal de entrada, de salida… pero claro, el trading no es un sistema cerrado, no es una caja cerrada a la que se le pueda poner una atadura y listo.

Los mercados, aunque sólo avancen o retrocedan, tienen «vida propia» y siempre se las arreglan para sorprender al más tenaz de los operadores aprovechando sus debilidades, que siempre acaban apareciendo.

El mercado no falla, nosotros sí. No tenemos el pulso suficiente para operar, «incluso», bajo nuestras propias reglas, y menos durante toda nuestra vida como traders.

El fallo está en querer ir siempre más allá.

Está bien querer perfeccionar nuestras herramientas pero el error está en querer buscar el sistema perfecto.

Como humanos que somos, y por nuestra condición, buscamos siempre tenerlo todo bien atado, y es en este punto donde, como insinué con anterioridad, el mercado nos atrapa.

Él tiene paciencia, nosotros no. Somos débiles y avariciosos.

Débiles por no ser capaces de seguir nuestras reglas, avariciosos porque siempre queremos más.

Estas son las dos «enfermedades» para las que el trader debe buscar una vacuna si quiere algún día ganar dinero.

Quieres atrapar todos los movimientos, más no se puede. Tienes que esperar la ocasión que marca el plan. Tarda, pero siempre acaba apareciendo.

Es en ese estrecho margen donde tú si tienes ventaja sobre el mercado.

Ventaja la cual desaparece en el momento en que saltas tus normas y acechas a otra presa para la cual no estás entrenado. Y ahí ya estás indefenso, a merced del vaivén de la marea.

Todo trader, por tanto, tiene un sistema ganador que se hecha a perder justo en el mismo momento en que no cumple cada una de sus reglas.

En el momento que deja de cumplirlo, aunque sea sólo una vez, la psique entra en acción (el mercado es un experto en estas lides) y todo se desmorona, se pierde todo lo logrado hasta ese momento con tanto esfuerzo.

Sólo tu sistema te permite mantenerte frío y a salvo del oleaje.

Observa tu historial y busca el ideal

Es importantísimo observar el historial de operaciones cada x tiempo.

Nos dice mucho de nuestra forma de operar. Nos dice donde fallamos, qué tenemos que corregir.

Y, sobre todo, nos indica hasta donde tenemos que dejar correr los beneficios para que nuestra cuenta dibuje una curva ascendente.

Es de todos sabido que el trader es capaz de aguantar las pérdidas «durante siglos» si hace falta con el ánimo de recuperarlas pero por alguna extraña razón, yo la llamo miedo a ganar, aguanta muy poco con la operación abierta si está en positivo.

Pues el historial marcará el mínimo necesario para aguantarla si queremos hacer creciente nuestra cuenta.

Es decir: Si arriesgas en cada operación el 0,5% y tienes una media de cinco operaciones negativas por cada una positiva entonces la multiplicación me da, 0,5% X 5 = 2,5%

2,5% de ganancias que tienes que obtener en la operación positiva para neutralizar las 5 negativas.

A partir de ahí toca dejar correr todo lo que se pueda para incrementar el capital, siempre teniendo en cuenta que no todas las operaciones positivas alcanzarán ese 2,5% de ganancias.

Y, por supuesto, teniendo mucho más en cuenta que la mayoría de los traders arriesgan mucho más que ese 0,5% expuesto por operación por lo que la capacidad de recuperación se dificulta, y mucho, según aumenta el porcentaje arriesgado.

Así que imaginemos el % que tiene que sacar un trader en una ganancia si arriesga el 2% en cada operación y suele tener una positiva (como Dios manda) por cada 7 negativas.

Una burrada.

Yo arriesgo el 0,3% por operación y aun me parece mucho.

¿De donde saco entonces las ganancias al arriesgar tan poco?

Lógicamente de dejar correr los beneficios y promediando a favor añadiendo nuevas posiciones a la inicial. También tengo que reconocer al respecto que últimamente abro con el máximo de posiciones posibles desde el principio y añado más sólo cuando las ganancias son significantes y no me importa arriesgar x capital de las mismas.

Y todo ello en el desarrollo de tendencias primarias, que tengo que reconocer, han sido las generadas por los bancos centrales las que mayores ganancias me han generado.

¿Quizá porque son más predecibles?

No lo se.

Pero la mejor manera, hablo para traders con poco capital, de hacer crecer una cuenta es lo dicho: arriesgar muy poco por operación, dejar correr, añadir nuevas posiciones (muy poco a poco), captar la atmósfera general del mercado sin caer en cortoplacismos, armarse de mucha paciencia para que se desarrolle el movimiento sin caer en la tentación de materializar las ganancias cuanto antes y hacer crecer la cuenta para llegar al estado ideal en la que arriesgando tan sólo un 0,3% del capital total por operación puedes cada vez operar con más lotes y generar mayores ganancias arriesgando lo mismo, o sea, lo mínimo.

Este es el ideal del trader.

Cuando las matemáticas del “no hacer nada” funcionan también en trading

Tal y cómo explica el enlace referido para diversas situaciones de nuestra vida cotidiana, no hacer nada y sentarse a esperar, en el caso que nos atañe, como es que se desarrolle el movimiento del mercado, suele ser globalmente la mejor de las decisiones.

En vez de dejar que la solución venga a nosotros tenemos la inútil costumbre de ir a buscarla rápidamente.

Las prisas son las que nos pierden, y en los mercados muchísimo más.

¿Cuántas veces has comprobado que no haciendo nada consigues mejores resultados?

¿Cuantas veces tienes que arreglar tal o cual problema, pero te sientas en el sillón y, sin comerlo ni beberlo, dicho problema se arregla como por arte de magia?. Y esto sólo por haber esperado más tiempo de lo que sueles esperar.

¿Donde reside entonces el error?. A parte de las prisas que tenemos por solucionarlo todo de inmediato, el error está en que siempre se nos ha dicho que hay que trabajar duro para conseguir las cosas y lo realmente cierto es que es más efectivo trabajar con inteligencia que duro porque te habrás dado cuenta, digo yo, que hay mucha gente que ha trabajado muy duro todos los días de su vida y permanece en la línea de salida sin haber conseguido nada tras muchos años de sacrifico.

Así que: trabaja inteligentemente más que duro.

Medita y luego…actúa.

En nuestro caso, o sea, el trading, todo se limita a operar acorde con el capital que se posee, adaptando el tamaño de la posición al mismo. Luego hay que dejar que la cotización haga su trabajo pues no puedes prever el futuro.

El stop te protege.

Aunque claro, falta el último paso, quizá el más difícil.

¿Donde salir?.

Y aquí el horizonte se amplía exponencialmente.

El trader debería trabajar mucho más en sus salidas que lo hace en sus entradas. La entrada podría ser incluso al azar, siempre que se proteja la retaguardia, pero la diferencia la va a marcar el momento de la salida.

Operar intradía no es tu negocio

Hablamos día tras día de la inutilidad de predecir los mercados. Sin embargo, hay cantidades ingentes de traders en todo el mundo operando intradía.

Hacer day-trading o scalping conlleva estar continuamente tratando de predecir el mercado, y no sólo la entrada sino nada menos que la salida, y aun encima tratar de acertar en todas las operaciones.

Ya no quiero ni hablar de los que hacen esto sin un sistema de gestión del capital.

«La Bolsa ya no es negocio para nadie, ni para los que intermedian ni para los que invertimos. Los corretajes o ingresos por intermediación cayeron a plomo hace años. Los agentes se devoraron entre sí.

Mi reputación era excelente. Algunos de mis amigos me envidiaban. En el ascensor, incluso me reverenciaban los más necios. Traje impoluto. Ni un kilo de grasa. Bien afeitado. Bien hidratado. Más de doce horas al día de trabajo. Muy bien pagado ¿Éxitos en las operaciones con mis clientes? Los mercados, ya sabes, son muy difíciles de entender, muy difíciles de aventurar. Es decir, resultados humildes cuando la Bolsa sube mucho y muy malos, cuando la Bolsa baja…»

Extraido de La carta de la bolsa

Bueno, más claro agua. Las agencias del bolsa, los brokers, los bancos, viven de las comisiones de los clientes que operan.

El intradia no es tu negocio, es el suyo, pero no operando, y eso que cuentan con la mejor información… y cuando las grandes entidades no se aventuran a operar…

Por lo tanto, el único camino posible es identificar una tendencia a largo, de esas que mantienen la dirección meses, incluso años, abrir posiciones a su favor, añadir nuevas posiciones según aumentan los beneficios y dejarlos correr.

Lo bueno de operar en una tendencia primaria: que te puedes incorporar a ella en cualquier momento. No necesitas averiguar el momento exacto de entrada ni de salida. El dinero se hace en el medio de la tendencia, no en los extremos.

Recordemos al especulador Jesse Livermore:

«Los hombres que se encuentran en la situación adecuada y que a la vez sean capaces de sentarse sin hacer nada, son muy escasos. Creo que es una de las cosas más difíciles de aprender. Pero un operador solo puede hacer dinero si es plenamente consciente de esto. 

La razón es que un hombre puede ver las cosas claras y directas y a pesar de ello tener dudas y volverse impaciente cuando el mercado tarda en hacer lo que él piensa que debe hacer. Esa es la razón por la que muchos hombres de Wall Street, que no son en absoluto tontos ni siquiera en tercer grado, siguen perdiendo dinero. 

No los derrota el mercado. Se derrotan ellos mismos porque a pesar de que tienen inteligencia no se saben sentar. El viejo pavo tenía mucha razón cuando hacía lo que hacía. No sólo tenía el coraje de sus convicciones, sino paciencia e inteligencia para sentarse.

Dejar de lado la oscilación principal y tratar de saltar hacia dentro y hacia fuera, me resultó fatal. Nadie puede registrar todas las fluctuaciones.

Una de las cosas más provechosas que uno puede aprender, es dejar de intentar alcanzar el último octavo, o el primero. Estas dos son las dos octavas más caras del mundo. Les han costado a los operadores de acciones suficientes millones como para construir una autopista a través del continente.

Extraido de Inbestia

Lo único que exige operar a medio/largo plazo es, a la hora de entrar, situar un stop-loss lo suficientemente alejado. Esto es porque aunque la tendencia primaria se pueda mantener intacta durante años hay retrocesos en la misma.

También mucha precaución, por lo dicho anteriormente, con subir el Break Even de manera inmediata y con utilizar el Trailing-Stop muy próximo.

Ambas costumbres pueden expulsar al trader antes de lo conveniente.