Al euro sólo le queda subir contra el dólar

El ser humano, en su afán de retrasar lo más posible cualquier desenlace faltal, suele acudir a remedios que simplemente son eso, remedios que retrasan durante un tiempo lo evidente. Lo he dicho dos veces, ahora tres, lo retrasan.

Pero todo acaba llegando en esta vida, todo.

Y esto es lo que han hecho durante todo este tiempo los Bancos Centrales. En su afán de evitar una crisis, simplemente la están retrasando, primeramente bajando los tipos, luego, inyectando liquidez y, finalmente, ya se están pidiendo rebajas fiscales porque lo primero y lo segundo ha llegado ya a su límite.

Ha llegado a su límite y no ha solucionado nada, todo sigue igual, la reactivación es ficticia, artificial e insana.

Y ahora, ¿Qué hace pensar que una rebaja fiscal va a ser más efectiva?
Lo único que va a lograr es dilatar un poco más en el tiempo la subida de las bolsas en plena distribución. Y como la cotización de los grandes valores está muy elevada los inversores se están centrando ahora en valores medianos y pequeños, más baratos. Característica esta especial de fin de ciclo. Momento de salirse.

Así que, simplemente, agotadas todas las medidas, se quiere introducir una más para seguir dilatando el desenlace fatal.

¿No habría sido más fácil haber dejado que la economía se hubiese saneado por sí misma, sin intervenir, purgando cualquier podredumbre?.
Estoy seguro que ahora mismo estaríamos mucho mejor.

Mucho se está hablando de las medidas que el BCE va a tomar para rescatar la Zona Euro, pero es que lo que ha hecho el Banco Central hasta ahora no ha servido de mucho, y cada vez tiene menos capacidad de actuación, de ahí esa propuesta en forma de alivio fiscal.

No va a servir de nada, pero bueno, lo que nos ocupa como traders es que las medidas que va a implementar el BCE ya están descontadas por los mercados. Mucho nos tendrían que sorprender. Cualquier decepción hará subir al euro.

Así que con Europa en estas vicisitudes y el presidente de EEUU pidiendo tipos cero, el panorama Euro contra Dolar semeja claro: Al dólar sólo le queda debilitarse contra la moneda europea.

Esto es que al par EURUSD le tocará subir. Sí, aunque la economía europea se siga debilitando, aunque Alemania entre en recesión, porque lo que baja la moneda de un país no es su debilidad económica sino las medidas que se toman para intentar paliarla, y ya casi no hay. Ahora le tocará actuar al Mercado.

EURUSD – Mensual

Así que, por lo tanto, como en Europa no queda mucho que hacer, cualquier medida que se tome a partir de ahora simplemente actuará como retroceso de una tendencia.

Ocasión en la libra

Nos remontamos al 23 de Junio de 2016, fecha del referendum de salida del Reino Unido de la Unión Europea (BREXIT).

La libra se movía alrededor de los 1,45 contra el dólar (GBPUSD), pero venía ya bajando desde los 2,10 que llegó a alcanzar allá por Noviembre del 2017.

Desde la fecha del referendum hasta hoy ha pasado a cotizar en los casi 1,23 actuales después de rebotar en los 1,20 aproximadamente.

Pues bien, ese rebote no ha sido fortuito y tiene expectativas de ir mucho más lejos. Veamos por qué:

Primeramente, si nos fijamos en el gráfico, el soporte está muy claro.

GBPUSD-mensual

Un soporte muy difícil de perforar a la baja si no se produce una noticia muy importante, como podría ser la de un Brexit duro. Noticia que muy probablemente no se va a producir por lo siguiente:

  • El primer ministro del Reino Unido, máximo exponente para el abandono de la UE, simplemente está forzando la situación para obligar a Bruselas a negociar. De puertas adentro, curiosamente, es uno de los menos interesados en el Brexit duro, sólo que intenta lograr, lógicamente, sacar la máxima tajada de ello.
  • Pero aunque quisiera de verdad, lo va a tener súmamente difícil pues aunque él es la cabeza visible no tiene capacidad de decisión por sí mismo, depende de los demás.
  • Las sucesivas prórrogas para el abandono de la UE sólo favorecen a los anti-Brexit, siendo cada vez más los que se suman a la causa.
  • Bruselas lo sabe. Confía en que cada nueva prórroga un nuevo referendum está cada vez más cerca. Además, los ingleses están concienciandose de que en un mundo tan globalizado como el actual las independencias se pagan con el aislamiento, la pérdida de oportunidad, y el deterioro de la economía y el no acceso a los nuevos avances tecnológicos.
  • Tanto el Brexit como la Guerra Comercial están guiados por 2 mandatarios con ideas opresoras o constrictivas, pero son sólo simples retrocesos en un mundo con «tendencia alcista» a largo plazo, por lo que todo volverá a la normalidad con el tiempo.

Y ya que nos hemos referido a EEUU, su idea es la de seguir bajando los tipos, debilitar su moneda, lo cual aun va a favorecer más a la libra en su cambio contra el dólar.

Así que, resumiendo, la tendencia en el par GBPUSD, salvo Brexit duro, va a ser al alza, porque todos los indicios apuntan a ello, parece todo descontado, y siempre con el stop bajo el soporte referido, por supuesto.

Que va a haber noticias que van a mover el par brevemente en contra de lo que esperamos, es evidente, pero la tendencia general semeja alcista. La clave es soportar dichos posibles retrocesos con calma sin dejarse llevar por la euforia del momento, que siempre nos lleva a tomar malas decisiones, y llevarlo tranquilo, sabiendo de antemano cuál es la máxima pérdida a la que nos vamos a exponer por medio del stoploss.

Brexit y guerra comercial, en el candelero

Para obtener grandes beneficios en los mercados lo que manda es «prevenir» el movimiento de los grandes flujos de dinero.

Para ello hay que estar atentos a los catalizadores que los mueven y a los temas candentes del momento. Siempre hay uno que se alza en importancia sobre los demás, y en este momento es la guerra comercial.

Todos los mercados están interconectados entre sí, y los inversores siempre van con su dinero a aquellos que tienen más probabilidades de rentar más. Tener en cuenta estos flujos, nos dirá hacia donde se va a mover el dinero y, por ende, aprovecharnos de ello.

Ahora mismo, como he dicho anteriormente, el tema de la guerra comercial, por encima del Brexit, es el que mayor incidencia sobre los mercados está teniendo y va a tener.

Por ejemplo, el oro se está desvocando, una porque advierte crisis global y, sobre todo, porque los tipos de interés bajos lo favorecen. La guerra comercial trata de eso: «A ver quién baja más los tipos», de ahí esas subidas descomunales en el metal, que continuarán mientras no se llegue a un acuerdo entre EEUU y China y se vislumbre que los tipos no bajarán más, además de que no habrá más flexibilización monetaria.

Por otro lado, mientras no se llega a ese acuerdo, las economías, en general, se están debilitando, y podría ser que dicho acuerdo llegase tarde para las bolsas (porque el daño ya está hecho, los indicadores así lo indican, sin hablar ya de la tan comentada inversión de la curva de tipos), o dicho de otra forma: las empresas se mueven a golpe de beneficios y si estos suben pues también lo hacen sus cotizaciones, y lo que dicen las previsiones es que los resultados van a ir a menos…

De hecho, la bolsa ha estado y está subiendo sin tenerlos en cuenta. Esto es peligroso y advierte que las cotizaciones se están desmarcando de los beneficios y hay que recordar que en algún punto todo vuelve a la media.

El S&P no ha logrado superar la resistencia semanal (ver gráfico)

S&P500 (gráfico diario)

y si los problemas no son pocos, Septiempre es, históricamente, el mes más bajista para las bolsas.

Y ya sabemos que si baja la bolsa norteamericana, las demás siempre agrandan el movimiento, sobre todo si es bajista. Y en la zona euro sin «munición» para hacer frente a una nueva crisis sin haberse aun recuperado de la anterior…

Alemania es la que más lo está notando y eso que el presidente norteamericano aun no se ha puesto serio con Europa en el tema aranceles, lo cual agravaría mucho más la situación.

¿Y a quién favorece la actual guerra de tipos? Como he dicho en un artículo anterior, a los que tienen pensado hipotecarse para la compra de un piso.

La bolsa en peligro inminente. Máximo beneficiado, el oro.

El panorama comienza a ponerse a oscuro en cuanto a lo que renta variable se refiere. Y es que el gráfico del Dow Jones pinta bastante mal.

No digo que sea una situación la cual se desencadene de un día para otro, pero sí podría ser hacia final de año o principio del próximo.

La guerra comercial entre China y EEUU se recrudece en espiral. Cuestión de orgullo. Y no tiene visos de frenarse, es más, podría fácilmente extenderse a Europa.

La desaleración mundial es evidente y si entramos, como así parecen indicar los diversos indicadores, en recesión, las caídas serán importantes, y aun más viniendo de una subida tan prolongada en el tiempo como la que hemos vivido en bolsa. Todo vuelve a la media y es evidente que necesita una purga.

Dow Jones – gráfico diario

En el gráfico del Dow Jones se observa claramente el canal entre cuyos límites se mueve la cotización en lo que parece un movimiento de clara distribución previa a la caída.

Caída que en un primer momento llevará al Dow hasta los 22.000 puntos. 18.500 si la caída se recrudeciera aun más. Ni hablar del efecto contagio al resto de las bolsas mundiales…

¿Y cuál sería el principal beneficiado?

El oro, por supuesto, ya que la guerra de divisas aumentaría su apetito por parte de los inversores, en un entorno donde los tipos se reducirían al máximo producto de dicha guerra.

Oro – gráfico mensual

No sería de extrañar que la cotización del metal provase nuevos máximos.

Estamos en el mejor momento para la compra de un piso

Si comenzamos con los datos, podremos confirmar que el alquiler, respecto a la compra de un piso, se ha disparado en los últimos años.

A todo ello se suma la bajada de la compraventa:

Por lo tanto, ¿por qué no pagar una hipoteca, lo cual supone que el piso será nuestro al finalizar el pago de esta, en vez de un alquiler que seguramente será igual o superior a la cuota pagada por el arrendamiento?

Y si lo que quieres es cambiar de piso y ya tienes uno en propiedad, el alquiler de este último contribuirá a pagar la hipoteca.

El precio de los pisos puede que baje más o no lo haga, no lo sabemos, pero lo que sí han bajado son las hipotecas, y aun lo harán más en otoño.

Beneficiario: el consumidor o inversor.

La política del BCE contribuye a ello (tipos 0). Nunca el euribor ha estado más barato.

Ahora bien, ¿hipoteca fija o variable?

La hipoteca fija permite pagar la misma cuota durante la duración de esta. Eso sí, sale más cara que la variable. Y es por esto, que las personas dudan entre una u otra. Y es que es fácil pensar que en 25-30 años pueden ocurrir muchas cosas. La peor, que haya importantes subidas de tipos, lo cual perjudicaría a los tenedores de hipotecas varibles.

Pero pongámonos en perspectiva. El BCE va a seguir flexibilizando la economía, lo cual sugiere tipos más bajos e incluso compra de acciones.

Entramos en terreno desconocido. ¿Qué podrá hacer el banco central, si como es el caso, o como parecen estar pronosticando los indicadores, entramos en recesión?

Viajemos a Japón. Nos llevan la delantera en el asunto. Fijémonos en sus tipos de interés desde 1998.

20 años, nada menos, de intereses rondando el cero, y tiene muchas miras de seguir así. 20 años, la duración media de una hipoteca.

Pues ya no tengo nada más que decir, el gráfico y la política similar a la japonesa que están aplicando el resto de bancos centrales lo dicen todo.

Por lo tanto, y con los datos sobre la mesa, ahora mismo la opción más favorable para la compra de un piso o casa, y aunque bajen el TAE de las hipotecas a plazo fijo, quizá sea la hipoteca variable para un plazo de unos 25 años.

La caída en las bolsas, cada vez más evidente.

Intentar adivinar cuando va a empezar la, tan esperada y divulgada, corrección en Wall Street se ha demostrado que ha sido inutil desde todos los puntos de vista , desde los más profesionales a los más novatos.

Siempre nos parece que la tan ansiada bajada está ahí para observar como, una vez más, el Índice vuelve por sus fueros sobrepasando nuevos máximos.

Aun así, es bien cierto que cada vez se están acumulando más «barreras» que impiden el avance del Dow Jones: guerra comercial, debilidad económica, intrusión política en los mercados…

Si nos vamos al gráfico se ve muy claramente donde está la resistencia clave, o donde se deben situar los stoploss si entramos a la baja. Indudablemente por encima de dicha resistencia.

Dow Jones – semanal

Hay que hacer un inciso llegado a este punto, en cuanto a la entrada y situación del stop de protección. Y es que la distancia entre la entrada y el stop nunca pueden sobrepasar el límite de riesgo dispuesto para nuestra cuenta.

Es decir, si situar el stop en el lugar correcto significa tener que arriesgar más de lo debido, se debe evitar la entrada.

Mejor será, si no se puede disponer de mayor cantidad de capital para que den las cuentas, entrar en un Time Frame menor (para que el punto de entrada esté más próximo al stoploss) siempre teniendo en cuenta que cuanto menor sea el espacio temporal en el que operamos más débiles serán los soportes y las resistencias.

Añadir el tan comentado gráfico donde los tipos rentan más a corto plazo que a largo, y que se muestra como uno de los indicadores más importantes a la hora de predecir una recesión.

Si dicha recesión se confirmara, la caída sería brusca e inevitable en las bolsas. Y seguramente mucho más brusca en Europa donde el BCE carece de margen para luchar contra ella: la tradiccional arma de bajada de tipos.


10-Year Treasury Constant Maturity Minus 2-Year Treasury Constant Maturity

En la actualidad, con la cantidad de instrumentos que existen para operar en diversos mercados así como tanto al alza como a la baja, no hay que tener miedo a las bajadas de la bolsa sino tomarla como una oportunidad para operar a la baja o como una ocasión para comprar acciones más baratas de cara al largo plazo.

Cuando hay una caída en las bolsas, estas suelen ser muy bruscas, pues el miedo ayuda a su profundización, y es aquí donde se fraguan las grandes oportunidades.

Oro, libra y dolar

Subida de libro en el oro, y así seguirá en tanto en cuanto el valor del dolar siga bajando.

Oro/mensual

Escenario complicado para la libra. No creo que tenga problema en traspasar el soporte en el par GBPUSD.

GBPUSD-mensual

Lo mismo para la Libra contra el Euro. El gráfico muestra claramente las resistencias, pero con el Brexit duro asomando no hay resistencia que se resista. Posición de vigilancia, no para incorporarse al movimiento alcista del par sino para, tras el desenlace de los acontecimientos, tomar posiciones a la baja.

EURGBP-mensual

En cuanto al EURUSD, importante resistencia con proyección alcista. Las previsiones para el dolar, que la FED tiene previstas para el dolar, marcarán el futuro de este.

EURUSD-diario

El BCE habla, la FED actúa

EURUSD 30´

Así se ha quedado el EURUSD. No sabe que dirección tomar tras la decisión del BCE de no hacer nada.

Es la estrategia, últimamente, habitual de este Banco Central: tratar de contener/manejar a los mercados valiéndose de «la esperanza».

Citando a Nietzsche: «La esperanza es el peor de los males pues prolonga el tormento del hombre»

Y eso es lo que está haciendo el BCE, dar esperanzas en ausencia de hechos, prolongando lo inevitable.

Y no actúa porque no tiene margen para ello. Bueno, si lo tiene, pero sería similar a hundirse más en el fango. Interveniendo los mercados, lo único que consigues es retrasar el desenlace, que no evitarlo.

Y ya se sabe, cuanto más lo atrasas, mayor es después el desperfecto.

Si se dejara al Mercado hacer su trabajo, purgando como siempre para luego reactivarse, sería más saludable para la economía, pero no, ahí esa manía del ser humano de intervenir en todos los asuntos, con el resultado que todos conocemos.

Wall Street está en máximos históricos, debilitándose su economía, a punto de bajar tipos de interés (aun tienen margen para ello. Actualmente están en el 2,25%. En Europa, en cambio, siempre lentos de reacción, estamos en el 0%. No quiero ni pensar en las medidas que se les ocurrirán si EEUU entra en recesión…).

Y añadiendo un dato más, la curva de tipos está a punto de invertirse, y esto, históricamente, es señal de esa recesión que les hablo.

Ahí tenemos el gráfico, codeándose con el 0. Por lo tanto, no creo que sea buena idea estar en bolsa a medio plazo por lo que pudiese pasar.

En lo que sí ha ayudado el BCE es a la hora de establecer un claro mínimo para el par EURUSD. Entendámonos:

Los especuladores esperaban más que palabras por parte del Banco Central, por lo que (todos sabemos que el mercado descuenta expectativas), el par hizó un mínimo dando por descontado el escenario.

Dicho escenario no se cumplió, y a partir de ahí el EURUSD comenzó a subir dejando un claro mínimo, en torno a los 1,11, al cual sólo debería regresar si el BCE confirma lo que el mercado esperaba, cosa que no veo.

El caso es que la FED sí va a actuar, debilitando el dólar, por lo que en este momento lo único que se puede vislumbrar es una clara senda alcista para el par.

Pero lo cierto es que aunque, desde el Banco Central Europeo, se quiera dar una imagen de Banco independiente que controla la situación, lo cierto es que lo que se percibe desde fuera es una total inseguridad de no están muy seguros sobre lo que debieran hacer, todo lo contrario de lo que se percibe sobre la FED.

Dolar contra Euro, la balanza se inclina

EEUU cuenta con margen para bajadas de tipos y se va a aprovechar de ello. La reunión es el 31 de Julio, donde se espera una primera bajada, que podría incrementarse en meses posteriores.

En Europa, prácticamente no hay margen de actuación. Si hubiese ahora mismo una recesión se complicarían bastante las cosas.

La situación semeja clara: el euro sin capacidad de reacción (por lo que se «quedará donde está») y el dolar que se debilitará por las bajadas de tipos.

Así entonces, con este escenario, el par EURUSD, debería comenzar a subir en las próximas fechas.

La directriz bajista marca un primer objetivo.

EURUSD (gráfico mensual)

Banco de Santander y BBVA

Dos históricos de la bolsa española en mínimos cotizables.

No vamos a entrar en detalles sobre los motivos sino a fijarnos únicamente en sus respectivos gráficos.

Comenzamos con el Banco de Santander:

Lejos quedan aquellos 13 y pico euros alcanzados en la época del boom inmobiliario.

Es cierto también que los tipos de interés en Europa están en mínimos pero los 4€ actuales no es cotización (gráficamente hablando) para un Banco como el de Santander.

Banco de Santander (gráfico mensual)

Más de lo mismo para el BBVA, que se mueve por los mismos derroteros. De aquellos pasados 18€ por acción alcanzados en el pasado ahora ronda los 5€.

BBVA (gráfico mensual)

¿Buen momento para invertir de cara al futuro?

Depende por donde se mire.

Gráficamente, sin duda alguna, aunque hay una duda que me ronda:
Wall Street en máximos históricos y a punto de bajar tipos.
Recordemos que, por lo general, cuando tras un período de subidas de tipos viene una primera bajada, suele ser un indicador de recesión pasados unos meses.

Si ambos bancos están en mínimos históricamente con las bolsas norteamericas en máximos ¿qué podría pasar si estas comienzan a bajar?