Catalizadores y cierre

Lo primero es acertar con la operación, o sea, que una vez la abras no acabe saltando el stop, y luego, mejor más pronto que tarde, esta comience a avanzar a tu favor.

Para ello, leer mucho: noticias, datos macro, decisiones de los Bancos Centrales, indicadores económicos, y luego confirmar las sospechas o el mensaje que has logrado intuir tras el análisis con el gráfico.

Luego, cualquier trader es capaz de aguantar la posición y ver como las ganancias crecen mientras los retrocesos sean mínimos.

El problema surge cuando ya estás ganando una cantidad importante y el retroceso es también importante, viendo que las ganancias ya son bastante menores respecto a las que llegaste a tener.

Ahí surge la duda entre esperar o cerrar, pero por lo general cierras lamentando no haberlo hecho antes. Claro que no son pocas las veces en las que tras cerrar, la cotización se vuelve a recuperar y supera las máximas ganancias latentes que tuviste en su momento.

Observando cualquier gráfico se puede ver claramente que una tendencia no sólo consta de avances sino también de retrocesos. Cerrar tras el primer retroceso no logrará equilibrar las pérdidas.

No es fácil acertar con la entrada o la salida, por eso hay que leer mucho acerca del escenario económico del momento, y de las previsiones. Una visión más generalista, con muchas opiniones de diversas fuentes, darán al cerebro lo necesario para procesarla y tomar una decisión de apertura y de cierre mucho más precisa que cerrando por intuición.

Artículo Escrito por

Javier Pena

Trader en divisas, bolsa y materias primas.