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Cambio de miras, nuevos horizontes

Antes de ayer fue un día fatal para mí, mentalmente hablando. Difícil de soportar.

Cuando tienes que hacer cosas que no te gustan o, mejor dicho, no puedes hacer nada de lo que te gusta, y caes en el aburrimiento, es realmente desesperante.

Compadezco a aquellos que están privados de libertad, y aun peor, a aquellos que no gozan de ella aun no estando entre rejas.
Puedes estar en tu trabajo y no sentirte libre, mismo en tu casa.

Considero que la libertad es la mayor expresión de felicidad para un ser humano.

En ciertos momentos de mi vida he llegado a sentir «envídia» de los mendigos, lo juro. No por su situación, pobres, nadie quiere eso para sí mismo ni para los demás, pero sí he sentido envídia de su libertad.

Hoy en día estamos «atados» en todos los sentidos. Ayer de noche, viendo la película dirigida por Santiago Segura «Sin rodeos», he percibido fielmente los perjuicios de esta enferma sociedad, pero que muy enferma.
(Por otro lado, considero que este señor, Santiago Segura, debe tener algún tipo de coeficiente intelectual muy elevado, a nivel de genio quizá. Ya lo he sentido en otras ocasiones también. No se…)

Pero a lo que iba, nada más acabar de ver la película, ya de noche, lo primero que hice fue apagar el móvil (nunca lo hago), me metí en la cama y me levanté bien temprano.

Ahora me ha dado por el «value». No me digas por qué, pero me ha dado. Ha «levantado» mi interés.

Dicen que el gusto cambia cada 7 años, no lo se. Ni tampoco se ni comprendo los mecanismos que rigen nuestros gustos y decisiones, pero lo cierto es que tras tantos años de trading, y aunque sigo operando con este «estilo» (de hecho ahora mismo me encuentro «largo» en el EURUSD), pues me ha dado por investigar a fondo sobre «value». Hay algo que me atrae y voy a ver si me estoy perdiendo algo.

Por lo que me he puesto a leer un libro al respecto desde las 7 de la mañana, me he ido a correr, y al volver estaban mis 2 hijas y mi mujer en el sofá, cada una con su repectivo móvil/tablet y la tele encedida. (Yo aun con mi móvil apagado desde el día siguiente).

Así que, no se que me dió, y, de repente, les quité a las 2 peques el móvil por sorpresa, a la vez, sin decirles nada.

Sus ojos no se podían abrir más. No daban crédito. Fue como si las despertases de repente.

Podía leer sus mentes. Estaban entre:

¡No puede ser cierto! y ¡Está loco!

Con mi mujer no me atreví, jeje, las consecuencias hacia mi persona podrían haber sido, malas no, lo siguiente 🙂

A ella, simplemente la convencí para coger el coche e irnos de ruta hasta donde nos apeteciese.

Fue reacia en un principio, hasta que le dije que dentro de la ruta se incluía el paso por ciertas tiendas, ahora mismo, en época de rebajas…

Pero, en fin, lo bueno es que sin móviles y televisión de por medio, me pareció volver al pasado, cuando vivía aun con mis padres, donde sólo sabía lo que ocurría en el mundo cuando mi padre ponía las noticias de las 15:00. O como cuando se iba la luz y encencía una vela y comenzábamos a conversar de nuestros asuntos o lo que se nos ocurriese. Algo que generalmente no se hacía si estaba la tele encendida…

Y no ocurrió nada, no me enteré de las noticias y el mundo siguió girando.

Y yo seguía con el móvil apagado (antes de apagarlo había leído unos cuantos whatsapps, que no constesté) y no pasó nada, el mundo siguió girando.

El caso es que pasamos un día en familia maravilloso. No hace falta grandes cosas para ser feliz. Ni siquiera grandes viajes, de hecho soló nos desplazamos 60 kms. desde donde vivimos.

Santiago de Compostela

Ni tampoco hace falta mucho dinero. Parece mentira que lo diga yo que opero en los mercados. Pero es que hay que matizarlo, y esta matización supone una gran diferencia. Opero en ellos porque es mi pasión, no por el dinero. Si mi pasión fuera ser alfarero pues me habría decantado por la alfarería.

Lo cierto es que nadie se debería dedicar o hacer algo en contra de su gusto, una porque sólo tenemos una vida y es realmente maririzante levantarse cada día para hacer algo que odias, y otra porque será difícil pasar del nivel de mediocre haciendo algo que no sientes.

Por eso, quién se acerca a los mercados con el único propósito de ganar dinero sin gustarle la profesión, no tiene mucho que hacer sino entregarle su dinero a los traders que sí les gusta lo que hacen.

Pero finalizando. Al día siguiente a la ruta, me desperté como si el día anterior no hubiese contado (aunque se que por experiencia que este tipo de experiencias se guardan en la mente para siempre) con las peques «luchando» por la tablet, de forma que su madre se la confiscó para todo el día.

No se en que tipo de personas nos está conviertiendo esta sociedad ni si los padres tendremos algún poder mayor sobre nuestros hijos para cambiar el estado en el que viven, más que de forma momentánea, pero lo cierto es que el futuro no pinta bien..

…y ya no quiero hablar de lo que hay montado a la hora de organizar los cumpleaños, ni tampoco meterme en causas mayores como la superpoblación, cambio climático, ébola y demás historias.

Pero lo que sí puedo recomendar es que cada uno trate de aprovechar cada día de su vida haciendo aquello que más le guste, sólo o en compañía, o, mejor, simultaneando ambos, sin importarle aquello que no es su guerra, y así conseguir disfrutar, poco a poco, de una vida más placentera de la que uno se sienta algún día orgulloso de irse habiendo disfrutado, a su manera, de esta aventura.

Por que esa es otra, la gente se piensa que va a vivir para siempre, pospone las cosas y luego, se da de bruces con la realidad.