Aprender con microlotes y en real. Mucho mejor que demo.

La cantidad total para operar en los mercados es determinante, no hay que engañarse. El aprendizaje suele ser largo (todo depende del tiempo que se le pueda dedicar a diario).

Dicho tiempo se asume a la hora de estudiar una carrera pero con el trading no se afronta de la misma manera y aquí radica el gran error. Por lo general se infravalora al oficio más duro del mundo y esto acaba por verse reflejado en la cuenta de los que lo toman como una afición.

Por lo tanto, primeramente hace falta un colchón de dinero que permita al trader novel vivir durante el tiempo que dura el aprendizaje, durante el tiempo que se necesita para comenzar a generar dinero de manera regular.

En este caso no hace falta mucho capital. Hoy en día los brokers permiten abrir microcuentas desde 1.000 euros o menos.

No es suficiente para ganar dinero pero si para obtener una práctica valiosa siempre que se haga una correcta gestión del capital (se hace de igual manera con poco capital que con mucho).

Lo que tiene que tener claro el trader es que si no es capaz de hacer beneficios con poco dinero tampoco los podrá hacer con mucho, como más de uno piensa.

Eso si, una vez es capaz de hacerlo, tener suficiente capital hará las cosas más fáciles siempre que se mantenga el mismo riesgo por operación.

Las mejores lecciones, las que hacen progresar al trader, las que se quedan grabadas en la mente, son las que da el mercado.

No hay ninguna otra manera más productiva que esta.

Y como no queremos perder todo nuestro dinero a la hora de generar experiencia no queda otra que arriesgar muy poco en cada operación porque supongo que, como he dicho antes, dado que se asume que una carrera puede durar más de cinco años sin dar frutos no esperemos ganar dinero con un mes de aprendizaje en el volátil, inesperado y caótico mercado.

Los traders exitosos siempre relatan que antes de serlo sufrieron en sus carnes, o mejor dicho, en sus bolsillos, varias quiebras. No es necesario esto si nos acostumbramos a hacer nuestras pérdidas pequeñas desde el principio.).

Que quede claro entonces que la gestión del capital no es solo vital para vivir del trading sino que, de igual manera, lo es para sobrevivir al aprendizaje, para no dilapidar todo el dinero antes de adquirir la destreza necesaria para ganarlo.

Estoy seguro de que habría muchos más traders profesionales en el mundo si comenzasen su instrucción por la gestión del capital.

Vuelvo a repetir, el trading es uno de los oficios más duros del mundo, no se puede pretender ganar dinero consistente de buenas a primeras sin un aprendizaje previo, sin una práctica de muchos años en real.

Así que hoy en día, con las facilidades que da el broker de poder operar con microlotes, lo cual es una ventaja tremenda para las cuentas que tienen un capital pequeño, es una pena que el especulador no gestione debidamente la operación.

Es solo así como generará la experiencia necesaria y, de paso, evitará quedarse sin dinero antes de adquirirla.

Pero no suele ser por ahí, por la gestión, por donde se suele empezar sino que el trader ya se apalanca desde un principio más de lo que su cuenta puede soportar, y es cuestión de horas, quizá de minutos, el tiempo en que tarda en quedarse a cero.

Al principio no se puede pretender ganar grandes cantidades ni, mucho menos, generar el dinero necesario para vivir.

Al principio, hay que contentarse con no perder todo el capital y con ir adquiriendo destreza. El dinero vendrá tras el proceso necesario, nunca antes.

Por tanto, y como decía, operar con microlotes es una herramienta ideal para aprender a gestionar la operación.

Y de la misma manera, gracias a la buena gestión que proporciona operar con microlotes (si no se tiene el capital suficiente para operar correctamente con más lotes o contratos) es totalmente factible convertir, con tiempo, paciencia, reinvirtiendo los beneficios y no saltándose la disciplina, una pequeña cantidad de dinero en otra bastante importante.