Administrando la energía

Siempre comento que una buena planificación, una buena rutina de trading surge tras haber identificado aquellas tareas que nos proporcionan mayor rentabilidad respecto a otras.

El objetivo es reducirlo todo a la mínima expresión de manera que llegue un momento en el cual tengamos perfectamente definida la tarea principal, la columna vertebral.

Sobre ella girará todo lo demás queriendo significar como “todo lo demás” aquellas tareas secundarias, que si bien hay que hacerlas, deberán dejarse para el final.

¿Esto por qué?

Pues básicamente porque no tenemos una energía continúa.

Hay momentos en el día donde uno está más fresco y tiene el cuerpo/mente preparado para enfrentarse a las tareas más difíciles o a las que requieren mayor atención.

Por tanto, si gastas tu energía en realizar tareas secundarias o más placenteras, llegará el momento en que no tengas las fuerzas necesarias o que no estés todo lo a punto que deseas para encarar el cometido principal.

Por tanto, lo primario siempre prevalece sobre lo secundario.

Si no lo haces así, no sólo no avanzarás hacia tu objetivo sino que te sentirás mal contigo mismo.

Entonces, se trata de compromiso.
Si no lo hay, los días pasarán sin obtener resultado alguno y se acabará abandonando.

Por consiguiente, no me cansaré de insistir que el “buen trading” no es sólo operar sino hacerlo correctamente y en las condiciones adecuadas.