A propósito de Lucy

Viendo la película de “Lucy”, me fue fácil constatar el poder de la evolución.

Lucy es una chica, la cual, tras la ingesta de una droga, logra alcanzar el 100% de su capacidad cerebral, cuando actualmente se dice que utilizamos alrededor del 10% de la misma.

Pero esto no es lo importante sino que en mil millones de años hemos logrado llegar a lo que hoy somos, y que supuestamente, según la trama de la película, sea cierto o no, lograremos alcanzar ese 100% de capacidad cerebral dentro de 400.000 millones de años.

Lo que no logro entender es el fin de la existencia en si mismo. ¿Hacia donde vamos y para que? ¿Con qué objetivo?

Puede que nuestros descendientes lejanos logren averiguarlo algún día.

La evolución no es exclusiva de nuestra especie. Todas están evolucionando. Y nada nos hace pensar que vayamos a ser nosotros, los humanos, los que lleguemos a colonizar el Universo.

Seguramente será otra especie, sea de este planeta o no, pero lo más seguro es que acabemos por extinguirnos y que sea otra la que ocupe nuestro lugar en lo más alto de la cadena animal.

El Universo se mueve en escalas temporales muy grandes y nosotros, en equivalencia, somos como microsegundos. Por tanto pueden suceder muchas cosas inimaginables durante los próximos miles de millones de años.

Pero a lo que iba, la evolución suele tomarse su tiempo para crear sus obras. Tiempo que nosotros, los humanos, no tenemos.

El ensayo/error es evidente en la naturaleza. De hecho, refiriéndonos ya a nuestro propio cuerpo, tenemos “partes” que están desapareciendo lentamente, como por ejemplo puede ser la apéndice, que en su día fue útil pero ahora la tenemos inutilizada, y otras que se van desarrollando y adaptando progresivamente al medio que nos rodea. Sucede en todas las especies, sucede en todos los campos de la vida y sucede, como no, en el trading.

Hablaba de que la Naturaleza, el Universo, o como se quiera decir ,tiene todo el tiempo del mundo para evolucionar pero nosotros no.

De hecho, para destacar en algo hay que dedicarse a ello exclusivamente toda la vida y durante muchas horas al día.
Pequeños descubrimientos, por parte de algún científico, han ocupado incluso 20 años de la vida de ese indivíduo. Son descubrimientos ínfimos pero necesarios para seguir evolucionando, para seguir completando la cadena. Descubrimientos por los cuales una sola persona sacrifica su pequeño tiempo de vida.

Como se decía en la película, nuestras células han elegido el camino de la reproducción para dicha evolución. Cada nueva generación, cada hijo, recibe la nueva información de las células de sus progenitores y así sucesivamente. Es así como nos vamos haciendo cada vez más perfectos.

Cuando desarrollamos personalmente algún campo, como por ejemplo el que nos ocupa, el trading, no podemos evolucionar de esta manera. Sólo tenemos una vida y no hay constancia de que nuestros hijos puedan aprovecharse de nuestro conocimiento adquirido. Seguramente ni les atraiga hacerlo.
Es por ello y debido a que nuestro tiempo es limitado, la consecución de nuestros objetivos dependen del tiempo que les dediquemos a ello.

Por tanto, y como dice Dewey Watson:

“Si tienes dos obsesiones, te sobra una”

No tienes tiempo material para dedicarte a nada más. Es muy dificil, hoy en día, sacrificar tantas cosas, tantas motivaciones que nos invaden para centrarte sólo en una. Pero sólo hay que mirar alrededor y fijarse en los que han conseguido su objetivo.

Han sacrificado esas motivaciones en pos de una sola, y además, todo su tiempo se centra exclusivamente en ello día tras día. Es la mejor manera de alcanzar un objetivo, es la única manera de evolucionar nuestro sistema de trading o lo que sea.

Claro que también se necesita pasión, una pasión obsesiva. Tiene que gustarte realmente lo que estás haciendo porque sino no serás de superar el sufrimento y el desánimo que te asaltará por el camino.

Muchas personas se encaminan en la búsqueda de un objetivo pero pronto abandonan la causa, la mayoría de las veces porque no les motiva. Y al no motivarles no encuentran la fuerza para seguir. Son mayoría y pertenecen al grupo que vive influenciado bajo el jugo de las reglas de la sociedad. Se entregan a la comodidad, se entregan a una misma rutina diaria hasta el fin de sus días en La Tierra.

Sociedad que estaría mucho más avanzada si destinase a investigación, todo el dinero que se dedica, por ejemplo a defensa.

Los investigadores son la punta de la lanza, son los que de verdad dirigen el rumbo de nuestra sociedad, de nuestra especie. Los demás poco pintamos.

¿Qué aporto yo a la sociedad evolucionado en el campo del trading? ¿De que le vale a la humanidad que sea yo capaz o no de ganar dinero?

Simplemente, la mayoría, estamos de paso, no aportamos nada. ¿Qué aportan otras muchas profesiones?

Sólo unos pocos, por tanto, nos llevan hacia ese objetivo desconocido. El resto estamos como meros observadores.

La naturaleza es muy lista. Ya lo demuestra a la hora de nuestra engendración. Millones de espermatozoides para llegar sólo uno. Millones de personas para que la desaparición, para que la muerte o los que no aprovechan su vida en pos del objetivo natural de la especie, no mermen la consecución de ese objetivo que dicha naturaleza nos tiene reservado, si es que hay alguno.

Asi que mientras tanto, los que nos dedicamos a otras cosas que no tienen nada que ver con nuestra evolución ,como por ejemplo, el trading, por lo menos aprovecharnos a pequeñísima escala del poder que nos demuestra la Naturaleza evolucionando un sistema de especulación día tras día, a través de muchas horas de dedicación, a través del ensayo error, para lograr alcanzar una perfección del tema o profesión que nos ocupa.